17 de febrero de 2026

Tres Islas de Costalegre, la escapada natural que redefine el descanso en el Pacífico

Las islas frente a Punta Pérula, en Costalegre, se han consolidado como una de las escapadas favoritas para quienes buscan mar limpio.

Costalegre

17 de febrero del 2026.- En el Pacífico jalisciense existe un plan que combina naturaleza, cercanía y experiencias auténticas sin necesidad de grandes traslados ni itinerarios complejos. Las islas frente a Punta Pérula, en Costalegre, se han consolidado como una de las escapadas favoritas para quienes buscan mar limpio, paisajes abiertos y actividades al aire libre.

 

Entre Puerto Vallarta y Manzanillo se extiende Costalegre, un corredor turístico que mantiene un perfil más discreto frente a otros destinos del país. Bahías amplias, playas de baja densidad y comunidades costeras que viven principalmente de la pesca y el turismo local forman parte de su identidad.

 

El punto de partida es Punta Pérula, una localidad costera desde donde salen lanchas operadas por prestadores de servicios turísticos. En recorridos de aproximadamente 25 minutos, los visitantes pueden llegar a tres islas que concentran buena parte del atractivo natural de la zona.

 

Isla Cocinas es la más visitada por su cercanía y condiciones ideales para nadar. Sus aguas, de oleaje suave, permiten practicar snorkel, kayak o simplemente permanecer en la orilla sin corrientes fuertes.

 

La isla no cuenta con infraestructura permanente, lo que obliga a los visitantes a planear su estancia. Este detalle, lejos de ser una limitante, mantiene el equilibrio ambiental y evita la saturación.

 

A pocos minutos se encuentra Isla Mamut, una formación rocosa cuya silueta se asemeja a un elefante emergiendo del mar. Se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados de Costalegre y suele incluirse en los recorridos en lancha.

 

Aunque no es una isla para estancia prolongada, su valor paisajístico aporta un componente distintivo al recorrido marítimo.

 

Para quienes buscan una experiencia más enfocada en naturaleza, Isla Pajarera destaca por ser hábitat del pájaro bobo, especie endémica del Pacífico mexicano. La isla funciona como santuario natural y punto de observación de aves.

 

Su entorno marino, protegido por una barrera arrecifal, también ofrece condiciones favorables para snorkel y buceo recreativo, siempre bajo prácticas responsables.

 

Las islas de Costalegre representan una alternativa para quienes buscan un turismo más consciente, de baja densidad y con contacto directo con el entorno natural. Aquí no hay grandes complejos ni actividades masivas, la experiencia gira en torno al mar, la geografía y la biodiversidad.

 

A menos de media hora de la costa, estas islas demuestran que el verdadero atractivo del Pacífico jalisciense está en su estado más puro, accesible, natural y listo para explorarse.

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