El Mundial detonará una ola de demanda logística en México: prevención, seguros y planeación serán clave para proteger la cadena de suministro
El Mundial detonará una nueva ola de demanda logística en México: prevención y planeación serán clave para la cadena de suministro.
Ciudad de México, a 09 de marzo de 2025.- La realización del Mundial de Fútbol 2026 representa una oportunidad histórica para el crecimiento económico del país, pero también un reto logístico de gran escala para las empresas que operan en México.
De acuerdo con estimaciones oficiales, México recibirá más de 5.5 millones de visitantes internacionales, lo que generará una derrama económica estimada de entre 1,800 y 3,000 millones de dólares, además de la creación de aproximadamente 100,000 empleos directos e indirectos. Sectores como gastronomía, hospedaje, transporte, entretenimiento y comercio podrían registrar crecimientos de hasta 30% durante el torneo, con efectos que se extenderán más allá de las ciudades sede.[1]
Este dinamismo económico tendrá un impacto directo en la cadena de suministro. El incremento en la demanda de alimentos y bebidas, combustibles, bienes de consumo rápido (FMCG) e insumos hoteleros presionará inventarios y pondrá a prueba los esquemas tradicionales just-in-time, obligando a muchas empresas a elevar sus niveles de inventario de seguridad (security stock).
Además, se anticipan retos operativos como:
- Saturación en aeropuertos clave como AICM, AIFA, Guadalajara y Monterrey.
- Mayor congestión en carreteras y accesos urbanos.
- Incremento en operaciones de última milla en zonas turísticas.
- Aumento en costos de transporte terrestre y tiempos de entrega.
Experiencias en otros megaeventos internacionales han demostrado que los costos logísticos pueden incrementarse hasta en 15% debido a restricciones de movilidad y cuellos de botella.
A esto se suma la complejidad del primer Mundial trilateral (México–Estados Unidos–Canadá), que implicará un mayor movimiento transfronterizo de equipos, tecnología y mercancías, así como una presión adicional en cruces aduaneros y procesos regulatorios.
La mayor circulación de vehículos de carga y reparto incrementará la exposición a riesgos como robo de mercancías, especialmente alimentos y bebidas, colisiones por mayor tráfico, retrasos contractuales y posibles afectaciones reputacionales.
“Las empresas no solo deberán prepararse para un pico temporal por el Mundial, sino para un efecto extendido derivado del aumento de visitantes, turismo y consumo. Esto implica replantear su logística, revisar rutas, horarios, inventarios y capacidades de transporte, pero también fortalecer sus esquemas de prevención y aseguramiento”, afirmó Javier Chávez, Director Placement Automóviles de Lockton México.
Prevención estructural y seguros a la medida
Frente a este escenario, la clave no está únicamente en vender más, sino en proteger la operación y asegurar la continuidad del negocio.
“La prevención no debe verse como una reacción a un evento, sino como un proceso permanente. Mantenimiento de unidades, capacitación de operadores, definición estratégica de rutas y uso de tecnologías como telemetría, GPS y cámaras en cabina son fundamentales para reducir riesgos”, explicó Chávez.
Un diagnóstico integral permite evaluar el tipo de flota, características de la mercancía, rutas críticas y nivel de exposición ante un aumento de demanda. A partir de ello, las empresas pueden estructurar programas adecuados que incluyan:
- Seguro de transporte de carga
Protege la mercancía ante colisión, robo total o parcial, vandalismo y otros daños durante el trayecto. - Seguro de vehículos
Cubre daños físicos a las unidades y responsabilidad civil frente a terceros, ayudando a mitigar impactos financieros derivados de un siniestro.
“La correcta estructuración del seguro depende de las características específicas de cada operación. Contratar pólizas con sumas aseguradas insuficientes puede comprometer la continuidad del negocio”, añadió el directivo.
Si bien ningún seguro elimina por completo el impacto de un incidente, un programa bien diseñado permite proteger el flujo operativo, la rentabilidad y la estabilidad financiera.
“El Mundial representa una oportunidad histórica para México, pero también un desafío logístico sin precedentes. Las empresas que se anticipen con planeación, prevención y programas de seguros diseñados a la medida estarán mejor preparadas para capitalizar el crecimiento y proteger sus activos”, concluyó Javier Chávez.
[1] Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC)
