Reconocer, tratar y prevenir las lesiones más comunes en deportistas
Bupa México comparte las lesiones más comunes en deportistas, así como sus principales causas, síntomas y alternativas de tratamiento.
Foto tomada de https://www.fisumasalud.com/lesiones-deportivas-comunes/
31 de marzo del 2026.- Practicar deporte fortalece el corazón, mejora el estado de ánimo y contribuye al bienestar integral; sin embargo, las lesiones pueden aparecer por sobrecarga, una mala técnica, fatiga, falta de calentamiento o accidentes. Reconocer señales tempranas y atenderse a tiempo puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una lesión que se vuelve crónica o que requiera una cirugía.
En este sentido, en el marco del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, Bupa México, compañía de salud integral especializada en seguros de gastos médicos, comparte las lesiones más comunes en deportistas, así como sus principales causas, síntomas y alternativas de tratamiento, con el objetivo de hacer un llamado a mantener la actividad física como un hábito de bienestar.
1.- Esguinces: los esguinces ocurren cuando los ligamentos que estabilizan una articulación se estiran de más o se rompen. En el deporte, el tobillo es uno de los protagonistas, pues estos representan aproximadamente del 16 al 40% de las lesiones deportivas.[1] Sus principales causas son los cambios bruscos de dirección, saltos y caídas, superficies irregulares o pisar en falso; asimismo, aproximadamente el 90% se produce por inversión, es decir, cuando el pie gira hacia adentro. Los síntomas incluyen dolor, inflamación, moretón, sensibilidad y sensación de inestabilidad; y el tratamiento que suele indicarse es hielo, elevación y ejercicios de rehabilitación, dependiendo de la gravedad y valoración de un profesional de la salud.[2]
2.- Desgarres musculares: se presentan cuando el músculo se somete a una tensión que supera su capacidad, típico de deportes con carreras, aceleraciones y frenadas. Un reto importante es la reincidencia: en lesiones de isquiotibiales se han reportado tasas de recurrencia de 12% a 31%.[3] Las causas más frecuentes de esta lesión son los incrementos bruscos en intensidad o volumen de entrenamiento, fatiga, falta de descanso y recuperación o calentamiento insuficiente. El síntoma más común es un dolor súbito, como pinchazo, que provoca limitación de movimiento y debilidad, así como inflamación incluso horas después del suceso. Para tratarlo, se recomienda reposo, rehabilitación progresiva y valoración médica.
3.- Tendinopatía: popularmente conocida como tendinitis, la tendinopatía es un problema relacionado con sobrecarga repetida del tendón; también llamada rodilla de saltador, la cual puede ser común en deportes con saltos y aterrizajes repetidos, así como sobrecarga sin recuperación. Un tratamiento habitual es el ajuste de cargas para bajar el volumen e impacto del ejercicio, así como fortalecimiento guiado y fisioterapia, así como valoración médica si hay dolor persistente.
4.- Rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla: esta lesión suele aparecer por maniobras de giro, frenado o aterrizaje y puede ocurrir con o sin contacto. Los síntomas inmediatos suelen ser un sonido de crujido al momento de la lesión, inflamación evidente de la rodilla, dolor y sensación de inestabilidad. Es importante que el ejercicio se detenga inmediatamente y no se mueva la rodilla antes de recibir valoración médica; asimismo, la lesión puede manejarse con rehabilitación o cirugía según el caso.[4]
5.- Luxación de hombro: esta lesión ocurre cuando el húmero se sale de la articulación, con frecuencia en caídas o golpes. Casi la mitad de las luxaciones de hombro ocurre en personas de 15 a 29 años y describe una tasa alta de recurrencia (64%) en menores de 30 años, siendo el tipo de luxación articular más común en urgencias.[5] Las causas más frecuentes son la caída con el brazo extendido, contacto deportivo y movimientos forzados por encima de la cabeza, La decisión de tratamiento requiere atención médica para una reducción o cirugía y evaluación de lesiones asociadas, así como inmovilización y rehabilitación posterior.
Para estas y cualquier otra lesión, es importante buscar atención médica para evaluar la gravedad de la lesión. Contar con herramientas que faciliten la orientación médica ante molestias, lesiones leves o dudas de rehabilitación es vital para su análisis y tratamiento, por eso, la mejor recomendación siempre será contar con un seguro de gastos médicos mayores que ofrezca atención médica inmediata presencial o a distancia y atención hospitalaria en caso de ser necesaria. Bupa México, ofrece pólizas nacionales e internacionales con estas características que serán un aliado en caso de accidentes.
Además, contar con hábitos simples de prevención reduce el riesgo de sufrir alguna lesión; entre estos se incluyen el calentamiento adecuado antes de entrenar, progresión gradual de la intensidad, trabajo del balance y core, tener descanso suficiente entre entrenamientos, una buena técnica y utilizar el equipo recomendado para el deporte a realizar. Acompañar el deporte también es salud integral, por eso, hacerlo de forma adecuada es clave para que este no solo sea seguro, sino también divertido.
REFERENCIAS:
[1] https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10216848/
[2] https://orthoinfo.aaos.org/en/diseases–conditions/sprained-ankle
[3] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1360859225002682
[4] https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001074.htm
[5] https://www.health.harvard.edu/healthy-aging-and-longevity/shoulder-dislocation-a-to-z
