Cerveza y equilibrio: Lo que realmente debes saber sobre sus calorías
El aporte energético de la cerveza está relacionado directamente con su proceso de elaboración y los ingredientes utilizados.
27 de febrero del 2026.- México es un país cervecero por excelencia. Ya sea en una reunión con amigos, una comida especial o simplemente para refrescarse, la cerveza es parte de la cultura y el estilo de vida de millones de personas. Según un estudio del Inegi, el consumo promedio de esta bebida es de 68 litros al año por persona en el país, cuando otros países consumen 131 litros anuales por persona. En México, junto con su popularidad, también surge una pregunta recurrente: ¿cuántas calorías tiene una cerveza y de dónde provienen?
Contrario a las creencias populares, la “chela”, como se le conoce en México, no es tan calórica como muchos piensan. En realidad, su aporte energético está relacionado directamente con su proceso de elaboración y los ingredientes utilizados que, al combinarse, dan origen a una amplia variedad de estilos y sabores. Pero ¿cómo encaja esto en un estilo de vida saludable? La clave está en conocer su composición y disfrutarla de manera equilibrada.
“La cerveza, al ser un producto elaborado con ingredientes naturales como la cebada, el lúpulo, la levadura y el agua, ofrece un perfil calórico moderado que puede formar parte de una dieta equilibrada. Esto también está relacionado con que el nivel de alcohol existente en una cerveza, es el más bajo”, según información compartida por Cerveceros de México en su página web.
Ingredientes naturales y aporte calórico de la cerveza
La cerveza se elabora a partir de cuatro ingredientes esenciales: agua, malta de cebada, lúpulo y levadura. La malta de cebada contiene azúcares naturales que se transforman en alcohol de la más baja graduación y gas carbónico durante el proceso de fermentación. Este alcohol, junto con los carbohidratos residuales, es lo que contribuye con un aporte calórico promedio de 43 kcal en 100 ml de cerveza.
El lúpulo, además de otorgar a la cerveza su característico sabor amargo, prácticamente no tiene impacto calórico. Su función principal es la de conservante natural y potenciador de aromas. Por último, la levadura es el organismo responsable de convertir los azúcares en alcohol, siendo fundamental en la creación de las características únicas de cada tipo de cerveza.
Desmintiendo mitos: ¿La cerveza “engorda”?
Es importante desmentir algunos de los mitos más comunes asociados con el consumo de cerveza. Por ejemplo, se suele creer que es una bebida que “engorda”, pero esto es una simplificación errónea. Según información de Cerveceros de México, las calorías de una cerveza pueden variar. En el caso de las cervezas estilo Pilsner tenemos 43 kcal en 100 ml de cerveza.
Otro ejemplo es el de las cervezas light, ya que estas tienen en promedio 29 kcal por cada 100 ml, mientras que las cervezas sin alcohol pueden tener aún menos. Estas cifras demuestran el bajo nivel de calorías en la cerveza, especialmente si se compara con otras bebidas alcohólicas.
Las cervezas 00 pueden contener entre 0.0% y 0.5% ABV, y a partir de este porcentaje se calcula su aporte calórico. Además de los carbohidratos, se deben considerar los micronutrientes que se preservan de los ingredientes de la cerveza, como proteínas, etc. En el caso de estas últimas, es fundamental evaluar la cantidad de proteína presente en la malta, que varía entre 0.9 y 1.6 gramos. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el valor promedio se sitúa en 1.64 gramos.
En este sentido, es importante destacar que el consumo moderado de cerveza puede integrarse en una dieta equilibrada sin representar un riesgo significativo para la ingesta calórica diaria. Además, su origen natural y los micronutrientes presentes en la bebida, como vitaminas del grupo B y minerales, refuerzan su valor como una bebida versátil y culturalmente arraigada”, de acuerdo con Cerveceros de México, órgano representativo que tiene como misión apoyar el desarrollo de la industria cervecera mexicana.
Disfrutar de la cerveza de manera consciente
Si eres amante de la cerveza, pero también cuidas tu alimentación, hay formas inteligentes de integrarla a un estilo de vida equilibrado. Optar por cervezas ligeras, con menor contenido alcohólico, alternar con agua para mantenerse hidratado y acompañarla con alimentos saludables son algunas estrategias clave.
Además, las cervezas 00 son una gran alternativa para quienes desean reducir calorías sin renunciar al sabor. Hoy en día, existen variedades con notas refrescantes e intensas que pueden ser el complemento perfecto para cualquier ocasión.
Entender el origen y la composición de las calorías en la cerveza nos invita a redescubrir esta bebida con una perspectiva más informada. Ya sea en una reunión social o como complemento a una comida, la cerveza, cuando se consume de manera responsable, no sólo es una opción culturalmente enriquecedora, sino también un placer que puede disfrutarse como parte de una experiencia positiva.
Por otro lado, un análisis sobre el contenido calórico de las bebidas alcohólicas revela que existen otras bebidas que aportan significativamente más calorías que la cerveza. De acuerdo con la Federación de Nutrición en España, existen bebidas que no son fermentadas y que suelen contener un número mayor de calorías por porción en comparación con la cerveza. Mientras que una cerveza estándar aporta alrededor de 85 kcal, aquéllas pueden llegar a tener más del doble de calorías. Esto se debe principalmente a su mayor graduación alcohólica; asimismo, es importante recordar que al agregar refrescos, jugos o otros ingredientes a cualquier bebida alcohólica, se incrementa considerablemente su contenido calórico.
La percepción de la cerveza como una bebida alta en calorías, muchas veces no considera su verdadera composición y el contexto de su consumo. Más allá de su aporte energético, la cerveza es una bebida fermentada que preserva propiedades interesantes de sus ingredientes, como antioxidantes y vitaminas del grupo B. Su integración sin alterar un estilo de vida saludable es posible siempre que se tome con moderación y en combinación con una alimentación equilibrada, así como actividad física regular.

