6 de marzo de 2026

Tradición y nutrición en la mesa mexicana durante Cuaresma

Entre los alimentos más consumidos durante la Cuaresma destaca el pescado, disponible en mercados y tianguis, en diferentes preparaciones.

Cuaresma
  • POR la Mtra. Paulina Elizabeth Ochoa Moreno, profesora de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG)

 

6 de marzo del 2026.- La Cuaresma es una de las temporadas del año más representativas con un gran simbolismo de cultura y tradición, dentro de la cual la alimentación adquiere un papel significativo; si no participas habitualmente en la preparación o consumo de platillos característicos de esta temporada te invito a darte una oportunidad.

 

Entre los alimentos más consumidos durante la Cuaresma destaca el pescado, disponible en mercados, tianguis, fondas y restaurantes, en preparaciones como empanizado, a la veracruzana, al mojo de ajo, en caldo, ceviche o tortitas. Desde el punto de vista nutricional, el pescado es una fuente de proteínas de alto valor biológico, además de aportar ácidos grasos omega-3, asociados con beneficios cardiovasculares, función cognitiva y efectos antiinflamatorios, contiene micronutrientes como vitamina D, yodo, selenio y vitaminas del complejo B.

 

Los mariscos como camarón, pulpo, calamar y jaiba, también ocupan un lugar central en la gastronomía cuaresmal, aportan proteínas magras, minerales como zinc, hierro y yodo, así como antioxidantes como la astaxantina (particularmente en el camarón). Su bajo contenido de grasa, cuando se preparan con métodos sencillos, los convierte en opciones adecuadas para una dieta balanceada.

 

La capirotada, postre tradicional de la temporada, combina pan, piloncillo, canela, clavo, pasas, cacahuate y, en algunas variantes, queso. Aunque se trata de una preparación de consumo ocasional, por su aporte calórico elevado, sus ingredientes también proporcionan nutrientes de interés: el cacahuate aporta grasas insaturadas y proteína vegetal; las pasas contribuyen con fibra y compuestos antioxidantes, mientras que las especias como la canela y el clavo contienen compuestos bioactivos con potencial efecto antioxidante.

 

Los romeritos con mole y tortitas de camarón seco representan otro platillo emblemático, especialmente en el centro del país. Los romeritos son una fuente de fibra dietética, vitamina C, vitamina A y minerales como calcio y hierro de origen vegetal. Al combinarse con otros ingredientes, este platillo ofrece una mezcla de carbohidratos, proteínas y micronutrientes que, con porciones adecuadas, puede integrarse dentro de una alimentación variada.

 

Los nopales adquieren particular relevancia durante esta temporada, pues contienen fibra soluble e insoluble, la cual contribuye al control glucémico, la salud digestiva y la sensación de saciedad, vitamina C, calcio y compuestos antioxidantes. Se incorporan a ensaladas, guisados, tortitas o como acompañamiento, favoreciendo una mayor ingesta de verduras.

 

También se consumen leguminosas como frijoles, lentejas, garbanzos y habas, las cuales aportan proteína vegetal, fibra, hierro no hemo (tipo de hierro que se encuentra únicamente en alimentos vegetales), magnesio y folatos, además de contribuir al control del colesterol y la glucosa en sangre. Se usan para preparar tortitas de lentejas, frijoles, frijoles de olla o garbanzos guisados.

 

Las verduras y hortalizas —entre ellas chayote, calabaza, zanahoria, ejotes, papa y espinaca— se integran a caldos, guisos y ensaladas, aportando vitaminas, minerales y fibra. Preparaciones sencillas como sopas de verduras, guisos ligeros o tortitas permiten diversificar el refuerzo nutricional del menú cuaresmal sin depender exclusivamente de pescados o mariscos.

 

Finalmente, los alimentos consumidos durante la Cuaresma reflejan la riqueza de la cocina mexicana y la influencia de las tradiciones en los hábitos alimentarios cotidianos. Desde una perspectiva nutricional, esta temporada representa una oportunidad para promover el consumo de estos alimentos siempre de la mano de una alimentación equilibrada.

 

paulina.ochoa@edu.uag.mx

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