Jornada laboral, costos y productividad: el mercado laboral mexicano enfrenta su mayor ajuste en años
Los cambios en los modelos de trabajo está empujando al mercado laboral mexicano hacia un punto de inflexión en el segundo semestre de 2026.
Foto tomada de https://forbes.com.mx/red-forbes-el-empleo-se-recupera-la-informalidad-tambien/
Ciudad de México, 31 de marzo de 2026.- La combinación de las reformas laborales, la presión en costos y los cambios en los modelos de trabajo está empujando al mercado laboral mexicano hacia un punto de inflexión en el segundo semestre de 2026, con implicaciones directas en la rentabilidad empresarial y la competitividad del país.
De acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), México avanza hacia una transformación estructural del empleo, que incluye la posible reducción de la jornada laboral a 40 horas, nuevas regulaciones en bienestar y un impulso mayor a los esquemas flexibles de trabajo.
El ajuste se da en un contexto de desaceleración del empleo formal; en 2025 se generaron cerca de 278 mil nuevos puestos, cifra por debajo de lo esperado, lo que apunta a una transición hacia modelos laborales más eficientes, aunque no necesariamente más expansivos. Para las empresas, este entorno implica retos relevantes, la reducción de la jornada laboral, en conjunto con el aumento sostenido del salario mínimo y mayores obligaciones regulatorias, podría presionar los márgenes operativos, sobre todo en sectores intensivos en mano de obra.
«El mercado laboral está dejando de medirse en horas trabajadas para comenzar a medirse en productividad real», explica Julián Dolores, director general de Grupo CICADEHP.
Sectores bajo mayor presión
El impacto será diferenciado por industria:
- Manufactura: enfrentará ajustes en costos y eficiencia operativa ante menores jornadas.
- Retail y servicios: deberán absorber cambios regulatorios con estructuras laborales altamente dinámicas.
- Tecnología: capitaliza esquemas flexibles y continuará atrayendo talento especializado.
- Salud y educación: verán mayor demanda en un entorno de cambios estructurales del empleo.
En la actualidad, México cuenta con más de 9.5 millones de profesionistas ocupados, lo que incrementa la presión para generar empleos de mayor valor agregado en lugar de volumen.
Más que una expansión del empleo, México atraviesa una reconfiguración del mercado laboral, de forma que, la eficiencia, la digitalización y el bienestar del talento serán claves para la competitividad. En este contexto, factores como la inflación, el nearshoring y la demanda de talento especializado aceleran la transición y obligan a las empresas a replantear sus estrategias de contratación y retención.
Frente a este panorama, Julián Dolores señaló que el mercado laboral en México entra en una nueva etapa, donde las empresas que comprendan que la productividad no depende del tiempo, sino de la eficiencia y el bienestar del talento, serán las que lideren esta transformación. Asimismo, añadió que el verdadero desafío para el próximo semestre no es sólo adaptarse a la regulación, sino convertir estos cambios en una ventaja competitiva real.
Para Grupo CICADEHP, la segunda mitad de 2026 será determinante para medir la capacidad de adaptación del sector privado ante un entorno con mayor regulación, menos horas laborales y el aumento en la presión de costos, que redefinirán las reglas del mercado.
El resultado: un ecosistema laboral más sofisticado, pero también más exigente para empresas y talento.
