La violencia en línea contra mujeres periodistas se ha duplicado y una de cada cuatro sufre depresión por ello
ONU Mujeres publicó un informe que pone de relieve la violencia en línea contra mujeres periodistas y profesionales de medios de comunicación
Foto tomada de https://www.unwomen.org/en/news-stories/press-release/2026/04/reports-to-police-of-online-violence-against-women-journalists-double-since-2020-with-one-in-four-experiencing-related-anxiety-andor-depression (Crédito de la imagen: Unsplash/Freepik)
NUEVA YORK. 30 de abril del 2026 – Con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se celebra el 3 de mayo, ONU Mujeres, TheNerve y sus socios publican un nuevo informe que pone de relieve las formas cada vez más crecientes y sofisticadas de violencia en línea a las que se enfrentan las mujeres en la vida pública, en particular las periodistas y las profesionales de los medios de comunicación.
Según el informe «Punto de inflexión: Violencia en línea: impactos, manifestaciones y reparación en la era de la IA» , el 12 % de las defensoras de los derechos humanos, activistas, periodistas, trabajadoras de los medios de comunicación y otras comunicadoras públicas afirman haber sufrido la difusión no consentida de imágenes personales, incluyendo contenido íntimo o sexual. El 6 % declara haber sido víctima de «deepfakes», mientras que casi una de cada tres ha recibido insinuaciones sexuales no solicitadas a través de mensajes digitales.
El informe revela que este tipo de abuso suele ser deliberado y coordinado, con el objetivo de silenciar a las mujeres en la vida pública y, al mismo tiempo, menoscabar su credibilidad profesional y su reputación personal. Esta estrategia ya está teniendo repercusiones: el 41 % de las mujeres encuestadas afirmó autocensurarse en las redes sociales para evitar el acoso, mientras que el 19 % declaró autocensurarse en su trabajo profesional como consecuencia de la violencia en línea. Para las periodistas y trabajadoras de los medios de comunicación, la situación es aún más preocupante: el 45 % de este grupo declaró autocensurarse en las redes sociales en 2025 (lo que representa un aumento del 50 % desde 2020), y casi el 22 % declaró autocensurarse en su trabajo.
Otras tendencias destacables apuntan a un aumento de las acciones legales y las denuncias ante las autoridades por parte de mujeres periodistas y trabajadoras de los medios de comunicación. En 2025, tenían el doble de probabilidades (22 %) de denunciar incidentes de violencia en línea a la policía en comparación con 2020 (11 %). Casi el 14 % ahora emprende acciones legales contra los perpetradores, los cómplices o sus empleadores, frente al 8 % en 2020, lo que refleja una mayor concienciación y una mayor presión para exigir responsabilidades.
Esta violencia está teniendo graves consecuencias para la salud y el bienestar de las mujeres. El informe revela que casi una cuarta parte (24,7 %) de las periodistas y trabajadoras de los medios de comunicación encuestadas han sido diagnosticadas con ansiedad o depresión relacionadas con la violencia en línea que han sufrido, y casi el 13 % informó haber sido diagnosticada con trastorno de estrés postraumático (TEPT).
“La IA está facilitando y agravando los abusos, lo que a su vez está exacerbando la erosión de derechos conquistados con tanto esfuerzo en un contexto marcado por el retroceso democrático y la misoginia en red. Nuestra responsabilidad es garantizar que los sistemas, las leyes y las plataformas respondan con la urgencia que exige esta crisis”, declaró Kalliopi Mingerou, Jefa de la Sección para Poner Fin a la Violencia contra la Mujer de ONU Mujeres.
Persisten importantes deficiencias en la protección jurídica contra la violencia en línea. Como destacó el Banco Mundial el año pasado, menos del 40 % de los países cuentan con leyes para proteger a las mujeres del acoso cibernético. En consecuencia, el 44 % de las mujeres y niñas del mundo —aproximadamente 1800 millones de personas— siguen sin tener acceso a protección jurídica.
