4 de octubre de 2026
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Festival del Aire 2026: una jornada donde la aviación se vivió de cerca

Inauguración del Festival del Aire 2026

Inauguración del Festival del Aire 2026

Atizapán de Zaragoza, Estado de México.— El cielo, las aeronaves y las familias fueron los protagonistas del primer día del Festival del Aire 2026, que este sábado abrió sus puertas en los hangares de The Monarch, dentro del Aeródromo Mexiquense Dr. Jorge Jiménez Cantú, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.

En su tercera edición, el encuentro reunió durante la primera jornada a escuelas de aviación, empresas, especialistas, pilotos, aficionados y familias que acudieron a conocer de cerca distintas aeronaves y las posibilidades profesionales que ofrece la industria aeronáutica.

La experiencia comenzó desde el acceso al aeródromo. Las instalaciones cuentan con adecuaciones que facilitan procesos como la llegada, identificación y control de acceso de los visitantes, además de espacios y servicios que permiten recorrer el recinto con mayor facilidad.

El resultado fue un encuentro concurrido, en el que la aviación dejó por unas horas el ámbito exclusivamente especializado para convertirse también en una experiencia familiar.

Una inauguración con identidad y memoria

La ceremonia inaugural tuvo un componente cívico que marcó el comienzo de la jornada.

Los asistentes participaron en los honores a la Bandera, con la presencia de una escolta, para posteriormente entonar el Himno Nacional Mexicano, interpretado por la soprano Ana de la Vega.

Después llegó uno de los momentos más significativos de la inauguración: el reconocimiento a la historia del propio aeródromo que sirve como escenario del festival.

Durante el discurso inaugural se recordó que este año representa el 50 aniversario del recinto y se compartieron antecedentes sobre su historia y evolución. El relato histórico aportó una dimensión distinta al comienzo del festival, al recordar que el espacio donde hoy se reúnen pilotos, escuelas, empresas y aficionados forma parte de la historia aeronáutica de la zona.

De acuerdo con lo expuesto durante la ceremonia, la conmemoración oficial del aniversario está prevista para el próximo 20 de diciembre, tomando como referencia el origen del aeródromo en 1976.

Más allá de las cifras y de la programación, ese momento permitió entender que el Festival del Aire de este año se desarrolla en un escenario que también tiene una historia propia que celebrar.

Dos días de diversión y aviación

La organización ha planteado el festival bajo la idea de ofrecer “2 días de diversión y aviación”, una propuesta que durante la primera jornada pudo observarse en la combinación de actividades especializadas y opciones dirigidas al público general.

Uno de los espacios de mayor interés fue la exposición de escuelas de aviación, donde los asistentes pudieron conocer alternativas de formación relacionadas con la actividad aeronáutica, desde la preparación de pilotos privados y comerciales hasta otras áreas vinculadas con el sector.

La presencia de estas instituciones permitió que el festival funcionara también como un punto de encuentro para quienes tienen interés profesional en la aviación y para jóvenes que comienzan a considerar esta actividad como una posible carrera.

Esta orientación coincide con uno de los objetivos expresados antes del festival por representantes del sector: acercar la aviación a las nuevas generaciones y mostrar las diferentes oportunidades profesionales que existen alrededor de ella.

 

Las aeronaves, protagonistas de la jornada

Pero si hubo un elemento que concentró buena parte de las miradas fueron, naturalmente, las aeronaves.

El recorrido por los hangares permitió encontrarse con diferentes tipos de aeronaves y con empresas y organizaciones relacionadas con la actividad aeronáutica. La propuesta oficial de esta edición contempla más de 30 aeronaves en exhibición, además de escuelas de vuelo, empresas, ponencias, actividades familiares y una zona gastronómica.

La exposición no se limitó a contemplar los aviones desde lejos. La cercanía con las aeronaves y con quienes participan profesionalmente en la industria permitió que los visitantes tuvieran una aproximación más directa a un mundo que normalmente se observa desde una pista, una terminal aérea o desde el cielo.

Para los aficionados, representó la posibilidad de observar de cerca máquinas y equipos vinculados con su pasión; para quienes acudieron en familia, fue una oportunidad de despertar curiosidad por una actividad que combina tecnología, formación, precisión y vocación.

Una experiencia pensada también para las familias

La afluencia registrada durante la primera jornada mostró que el festival consiguió reunir a un público diverso.

Entre los asistentes había familias completas y numerosos niños que recorrieron los espacios de exposición, observaron las aeronaves y participaron en las actividades disponibles.

En varios de ellos era evidente la combinación de entretenimiento y curiosidad que provoca encontrarse con un avión a pocos metros de distancia. Para algunos, la experiencia parecía estar más cerca del descubrimiento que de una simple visita a una exposición.

Esa presencia infantil también representa uno de los aspectos más interesantes del encuentro: la posibilidad de que una visita familiar termine despertando una vocación.

La organización ha incorporado precisamente actividades familiares, simuladores y una zona infantil dentro de la propuesta del festival, mientras que las escuelas y organizaciones participantes aportan el componente educativo y profesional.

Gastronomía y espacios para permanecer

La jornada también contó con una amplia variedad de alimentos y bebidas, lo que permitió que la visita no se concentrara exclusivamente en las exhibiciones aeronáuticas.

La combinación de espacios de exposición, actividades, servicios gastronómicos y zonas de convivencia convirtió el recorrido en una experiencia que podía prolongarse durante buena parte del día.

La propia organización contempla una zona gastronómica como parte de la oferta del Festival del Aire 2026.

Una organización que se percibe en el recorrido

Uno de los aspectos que destaca desde la experiencia presencial es la organización del encuentro.

Desde los accesos y los mecanismos de identificación hasta la distribución de los espacios, la primera jornada transcurrió con una logística que permitió al público desplazarse entre las distintas áreas del festival.

Las adecuaciones realizadas en el aeródromo contribuyen a esta experiencia y hacen que un recinto dedicado habitualmente a la actividad aeronáutica pueda recibir a un volumen importante de visitantes durante un evento de estas características.

La impresión general durante el recorrido fue la de un encuentro bien estructurado, en el que las diferentes actividades y participantes encuentran su espacio sin perder de vista al visitante.

Una jornada que acerca el cielo a tierra

El primer día del Festival del Aire 2026 dejó una imagen que va más allá de las aeronaves estacionadas en los hangares o de las actividades programadas.

Por un lado, están los pilotos, las escuelas, las empresas, los especialistas y quienes encuentran en la aviación una profesión. Por otro, las familias que llegaron para pasar un día diferente y los niños que descubrieron, quizá por primera vez, que un avión puede observarse de cerca, tocarse y convertirse en motivo de curiosidad.

Esa convivencia entre la dimensión profesional de la aviación y la experiencia familiar es, precisamente, una de las características que definieron la primera jornada.

El Festival del Aire continuará este domingo 4 de octubre en The Monarch, en el Aeródromo Mexiquense Dr. Jorge Jiménez Cantú, con actividades aeronáuticas, exhibiciones, espacios para conocer la oferta de las instituciones participantes y propuestas dirigidas a públicos de todas las edades. La programación oficial contempla el encuentro durante los días 3 y 4 de octubre.

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