dom. Oct 13th, 2019

Luego de operar por 76 años al ser fundado en 1943 por el entonces Gobernador del Estado, el General Bonifacio Salinas Leal, e iniciar con 600 internos, el Penal de Topo Chico fue cerrado hoy por la Administración del Gobernador Jaime Rodríguez Calderón por inoperable e inseguro.

 

Ante la presencia de organismos de Derechos Humanos, de funcionarios de los tres niveles de gobierno, del Ejercito Mexicano, así como de ciudadanos, el Mandatario estatal colocó el candado al portón que representa el cierre definitivo del centro penitenciario.

 

Fue en la cancha central que fue escenario de la masacre en donde perdieron la vida 49 internos, en donde el Gobernador señaló que tomó la decisión de cerrar el penal para recuperar la felicidad en la calle tomando el control de donde se produce la delincuencia y se genera la maldad.

 

“La responsabilidad de un gobernante debe ser no sacarle la vuelta a nada, agarrar el toro por los cuernos aún y lleves el riesgo”, expresó el Gobernador.

 

“Estoy tratando de generar una reflexión más que un aplauso, de que tenemos que trabajar intensamente también afuera de este lugar. No voy a patear el bote de nada porque tenemos que trabajar para que el que sigue tenga mejores condiciones de Gobierno y trabaje con menos tensiones.

 

“Ese debe ser nuestro objetivo no un Gobierno que construye puentes, sino un Gobierno que construye conciencia, reflexión, respeto”.

 

“El autogobierno no va a regresar porque tomamos la decisión: no más extorsiones a los presos,  a las personas privadas de la libertad, a sus familias que han perdido patrimonio además de la tranquilidad”.

 

“Imaginar y construir es lo mejor, yo imagino que Nuevo León recuperará su felicidad, éste será el principio de lo que nosotros estamos intentando hacer”, añadió.

 

Rodríguez Calderón agradeció al Presidente Andrés Manuel López Obrador por su apoyo para despresurizar el problema de la violencia en el Penal del Topo Chico.

 

El Secretario General de Gobierno, Manuel González, expresó que el objetivo del Gobernador fue claro, terminar con el autogobierno.

 

“Establecer el control total en los centros penitenciarios y con ello trasladar en mucho las consecuencias que un centro penitenciario lleva a la delincuencia afuera de nuestras calles”, precisó.

 

El asesor en Políticas Penitenciarias, Eduardo Guerrero, dijo que el cierre del penal representa el triunfo del orden sobre la anarquía, y de la paz sobre la violencia.

 

“Representa el cómo con voluntad, análisis y estrategia se puede combatir los círculos viciosos de la violencia en nuestras sociedades”, apuntó.

 

El interno Carlos M. que purga una condena de 25 años por homicidio calificado, dio su testimonio sobre el cambio en la seguridad del penal que impuso el Gobierno del Estado en los últimos meses.

 

“Quiero agradecer al Gobernador y autoridades que propiciaron este cambio porque pusieron atención y realmente actuaron al hacer lo necesario para que sucediera esta transformación”, refirió.

 

Luego de la ceremonia protocolaria las últimas personas privadas de su libertad (ppl) que albergaba el Topo Chico fueron trasladadas al Penal de Apodaca que recientemente fue ampliado en sus instalaciones.

 

De esta manera el Gobierno Ciudadano pone fin a la operación del centro de reclusión que a lo largo de 76 años fue objeto de pasajes violentos por grupos de internos que pretendían el autocontrol de este penal.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *