12 de abril de 2024

Seguridad en casa: ¿cómo explicarles la ciberseguridad a los niños y niñas?

¿cómo explicarles la ciberseguridad a los niños y niñas?

Tener un hijo o una hija implica enseñarles muchísimas cosas de forma continua a medida que crecen, desde nuestro propio idioma hasta la importancia de llevar una dieta equilibrada o el peligro de los cables eléctricos. Y a todo este proceso de aprendizaje debemos añadir ahora una ‘formación’ cada vez más temprana sobre los peligros de internet. Esto debemos hacerlo desde el primer momento en que les permitimos usar un dispositivo conectado a la red.

Como todo en la vida, el proceso de aprendizaje sobre los riesgos de internet es gradual, así que no podemos esperar que nuestros hijos e hijas se familiaricen con todos los conceptos desde el primer día. Dependiendo de la edad con que comiencen a usar internet, los dispositivos que usen, y su propio comportamiento, tendremos que poner más énfasis en unas cosas o en otras, pero hay algunas claves que deberemos explicarles sí o sí.

 

 

 

  1. Debemos adoptar medidas de ciberseguridad previas

Antes de permitir que los más pequeños de la casa se conecten a internet, nos conviene establecer medidas de seguridad digital para reducir sus riesgos. Entre las más habituales están los programas antimalware, las VPN, y –si queremos tener un mayor control sobre lo que hacen en la red–, las apps de control parental.

  • Programas antimalware. Las herramientas antimalware no pueden faltar en los dispositivos que vayan a usar los más pequeños, porque se encargarán de prevenir infecciones que ni ellos ni nosotros podríamos interceptar de otro modo.
  • Apps VPN. Una VPN cifrará el tráfico de nuestros dispositivos para prevenir filtraciones de contraseñas o datos bancarios. Instalar un router con VPN integrado nos ayudará además a proteger los datos de las consolas de videojuegos y otros dispositivos.
  • Apps de control parental. Estas aplicaciones nos permiten monitorear el uso de un celular o una tablet. De este modo podemos limitar el acceso a ciertas apps o establecer límites en el tiempo de uso del dispositivo.
  1. Internet no es un espacio seguro

Los niños y niñas tienden a pensar que, cuando entran en casa y cierran la puerta, todo a su alrededor es seguro. El ‘mundo’ queda afuera, y ellos están ahora a salvo dentro de los confines del hogar. Piensan que sus juguetes son parte del hogar, que la consola de videojuegos es parte del hogar, y que el televisor es parte del hogar. Por eso, al comienzo también piensan que la computadora y el celular son parte del hogar. Pero esto no es del todo cierto.

Aunque la computadora, el celular o la tablet estén en casa, nos conectan con un ‘afuera’ que puede ser peligroso. Esto es lo primero que deben entender para poder adoptar una mentalidad prudente que no necesitan tener, por ejemplo, si quieren divertirse con un juego de karts en la Nintendo Switch. Toda vez que entiendan esto, será mucho más sencillo explicarles cuáles son sus límites en cada momento, y cómo deben manejarse en la red.

  1. Los riesgos de cada app son diferentes

A partir de acá, podemos explicarles cómo funciona cada aplicación, y qué riesgos presenta. Por ejemplo, si usan YouTube o YouTube Kids para ver videos, deben tener claro que hay

millones de videos diferentes y que nosotros, como padres o madres, no podemos monitorearlos todos. Deben ser conscientes de que hay contenidos que pueden ser perjudiciales, y debemos establecer un protocolo para que aprendan a evitarlos por sí mismos.

Esto es especialmente importante en las redes sociales. Cuando ya tengan la edad suficiente para usarlas, deben saber qué tipo de peligros pueden encontrarse en estas plataformas, desde posibles casos de acoso hasta estafas digitales. Acá es donde debemos tener especial cuidado en garantizar que no compartan información personal que pueda resultar comprometida, y que mantengan sus datos de acceso a salvo en todo momento.

  1. Sus cuentas y sus dispositivos pueden verse comprometidos Es evidente que no facilitaremos a nuestros hijos o hijas los datos de nuestras tarjetas de crédito, pero puede que alguna de las aplicaciones que usen –por ejemplo, Netflix– los tenga almacenados. Acá es fundamental que les enseñemos cómo mantener sus cuentas protegidas, por ejemplo evitando la instalación de apps procedentes de fuentes dudosas, y, por supuesto, manteniendo su contraseña y sus datos de acceso siempre en privado.

La gestión de las contraseñas merece un capítulo aparte, porque es uno de los métodos de seguridad digital que emplearán más a menudo para acceder a sus cuentas online. Debemos enseñarles lo importante de elaborar contraseñas complejas y robustas, explicarles los métodos empleados por los ciberatacantes para robarlas –incluyendo los ataques de phishing–, y recordarles que deben actualizarlas cada cierto tiempo.

En definitiva, los más pequeños de la casa deben entender que internet no es un lugar seguro, que en la red no todo el mundo es quien dice ser, y que hay toda una serie de medidas de seguridad digital que deben adoptar para mantenerse a salvo al navegar. Con nuestro apoyo, y con algo de constancia, entenderán todo esto en muy poco tiempo, y podrán crecer en un entorno digital seguro.

 

 

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