2 de octubre de 2026
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La escalada en Oriente Medio podría dejar a 11,7 millones más de mujeres y niñas enfrentando inseguridad alimentaria

Otros 11,7 millones de mujeres y niñas podrían enfrentar inseguridad alimentaria debido a que la escalada de la violencia en Oriente Medio.

inseguridad alimentaria

Foto tomada de https://oem.com.mx/elsoldemexico/mundo/la-guerra-en-oriente-medio-agudiza-el-hambre-en-el-mundo-advierte-la-onu-30390651

Ginebra, 2 de octubre de 2026 – Otros 11,7 millones de mujeres y niñas podrían enfrentarse a la inseguridad alimentaria a finales de 2026, debido a que la escalada de la violencia en Oriente Medio y las perturbaciones en el estrecho de Ormuz elevan los precios de los alimentos y ejercen presión sobre los medios de subsistencia y los recursos familiares, según un nuevo análisis de ONU Mujeres publicado hoy.

 

El informe sobre la escalada de riesgos para la seguridad alimentaria en Oriente Medio para mujeres y niñas revela que estas representan el 53 % de los 22 millones de personas adicionales que podrían sufrir inseguridad alimentaria a finales de año en los 28 países analizados. Esto se suma a los 208 millones de mujeres y niñas que ya padecían inseguridad alimentaria o desnutrición en estos países. Estas estimaciones se basan en escenarios, no en previsiones.

 

“Sabemos, de hecho, que cuando escasean los alimentos, las mujeres comen menos y son las últimas en comer. A menudo optan por dietas menos nutritivas o incluso se saltan comidas para priorizar las necesidades de los demás. Las desigualdades de género determinan quién tiene acceso a los alimentos y a los recursos para obtenerlos. Por lo tanto, invertir en las mujeres y las niñas es una forma segura de garantizar el bienestar de las familias y las comunidades”, afirmó Nyaradzayi Gumbonzvanda, Directora Ejecutiva Adjunta de ONU Mujeres.

 

Las interrupciones en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz están elevando los costos de la energía, los fertilizantes y el transporte, lo que a su vez incrementa los precios de los alimentos. Sumado a las posibles pérdidas de ingresos y medios de subsistencia, este aumento de costos podría dificultar el acceso a los alimentos. Para muchas mujeres, las desigualdades existentes en el empleo y el acceso a los servicios financieros les dejan con menos recursos para afrontar estas dificultades.

 

Se constató que los países más poblados concentraban el mayor número de mujeres y niñas que podrían sufrir inseguridad alimentaria. Sin embargo, países como Sudán del Sur, Sudán, Haití, Yemen y Palestina enfrentan riesgos más concentrados, debido a la superposición de múltiples fuentes de vulnerabilidad.

 

En Sudán del Sur, el número adicional de mujeres y niñas que podrían enfrentar inseguridad alimentaria representa alrededor del 14 por ciento —es decir, una de cada siete— de la población femenina sursudanesa, la proporción más alta entre los países analizados. En Líbano, el número adicional de mujeres y niñas que podrían enfrentar inseguridad alimentaria representa casi el 4 por ciento de la población femenina libanesa, la segunda proporción más alta.

 

En muchos países, las mujeres y las niñas representan una mayor proporción de la población que podría sufrir inseguridad alimentaria. Por ejemplo, en Afganistán, se estima que las mujeres y las niñas constituyen el 60 % de la población que podría sufrir inseguridad alimentaria; en Yemen, más del 57 %; y en Sudán, casi el 56 %.

 

El empleo también afecta la seguridad alimentaria. En Egipto, Irak, Palestina, Sudán y Siria, alrededor del 80 % de las mujeres no forman parte de la fuerza laboral. En Afganistán y Yemen, esta cifra asciende a cerca del 95 %, según el informe. Entre las mujeres empleadas, más del 80 % se encuentran en situación de empleo vulnerable en Afganistán, Burkina Faso, Etiopía, Haití, Malí y Sudán del Sur.

 

Según el análisis, el acceso a servicios financieros podría ser un factor de protección, pero muchas mujeres carecen de él. En Irak, Líbano, Pakistán y Yemen, menos de una de cada cinco mujeres tiene una cuenta bancaria o de dinero móvil. Esto puede limitar su capacidad para ahorrar, recibir remesas o ayuda económica, o acceder a préstamos de forma segura cuando suben los precios o bajan los ingresos, lo que incrementa su dependencia de prestamistas informales, familiares u otros miembros del hogar y, potencialmente, pone en riesgo su seguridad y protección.

 

ONU Mujeres aboga por una respuesta integral que combine asistencia alimentaria y monetaria con nutrición, protección, medios de subsistencia y apoyo agrícola, garantizando al mismo tiempo que las mujeres tengan acceso a tierras, crédito, servicios y otros activos productivos. Asimismo, insta a que los recursos se dirijan a los lugares donde las mujeres y las niñas enfrentan múltiples riesgos superpuestos, y que se entreguen en el momento oportuno, incluso antes de las temporadas agrícolas. Se necesitan mejores datos para identificar dónde está empeorando la inseguridad alimentaria y quiénes comen menos, pierden sus medios de subsistencia, asumen más trabajo de cuidados no remunerado o enfrentan mayores riesgos de nutrición y protección en sus hogares.

 

ONU Mujeres se suma a los llamamientos a la desescalada y al respeto del derecho internacional y se hace eco del llamamiento del Secretario General a todas las partes interesadas para que trabajen en pro de soluciones diplomáticas que promuevan la paz y la seguridad regionales e internacionales

 

Puedes leer el informe completo aquí: Los riesgos para la seguridad alimentaria derivados de la escalada en Oriente Medio afectan a mujeres y niñas.

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