dom. Ago 18th, 2019

A&E Investiga estrena un nuevo especial con Elizabeth Vargas: “Casey Anthony: Hablan Los Padres”

Un especial documental sobre el caso de Caylee Anthony, la niña de dos años oriunda de Florida, Estados Unidos, que fue reportada desaparecida por su abuela recién a los 31 días de no volver a su casa y que finalmente fue hallada muerta.

A&E estrenará el próximo lunes 25 de marzo a las 22 el nuevo especial conducido por la periodista Elizabeth Vargas: “Casey Anthony: hablan los padres”, un impactante documental que cuenta con un testimonio inédito de los padres de Casey Anthony, acusada de haber asesinado a su hija Caylee de dos años, que fue vista por última vez en su casa el 16 de junio de 2008 y su desaparición fue reportada 31 días después de esa fecha.

De la mano de la galardonada periodista y especialista en investigación Elizabeth Vargas, quien se incorporó al equipo de A&E Investiga para presentar distintos casos que impactaron y conmocionaron al mundo, este especial llega a la pantalla más de diez años después de que Caylee Anthony fuera encontrada muerta en un bosque cerca de Orlando, Florida. Los eventos de esos 31 días hoy siguen siendo un misterio.

 

En una entrevista desde la casa donde fue criada la madre de Caylee, Casey, quien fue acusada de haber asesinado a su hija y fue hallada inocente, George y Cindy Anthony (abuelos de la niña) hablan con Elizabeth Vargas sobre sus vidas y profundizan en los años de crianza de Casey, revelando los detalles íntimos y desgarradores de sus vidas una década después del trágico final. En el camino, George y Cindy vuelven a visitar lugares que han llegado a definir sus vidas, incluyendo los bosques donde se encontraron los restos de Caylee.

 

En este impactante y exhaustivo testimonio, George y Cindy además reviven cómo fueron esos 31 días de desesperación, el impacto y dolor por la muerte de Caylee, los problemas que generaron en su pareja y el intento de suicidio de George en el año 2009, quien luego de haber escrito una carta de despedida ingirió una gran cantidad de medicamentos. “Sentía tanto dolor por la pérdida de Caylee, la dinámica de mi familia había cambiado de manera tan repentina, que simplemente quise irme a dormir por siempre”, relata George en el especial.

 

Además, George y Cindy revelan cuál es su principal teoría acerca de lo que ocurrió con su nieta, de la cual los abuelos difieren: Cindy está segura de que Caylee murió ahogada en la pileta de su casa, mientras que George sospecha de que su hija Casey provocó la muerte de Caylee dándole una especie de sedante y que la niña nunca despertó. Sin embargo, a pesar de que los fiscales pudieron demostrar que Casey Anthony no pudo dar una clara explicación de lo sucedido, el jurado la declaró inocente y libre de cargos por homicidio luego de haber permanecido presa por tres años a la espera de una sentencia final.

 

Por otra parte, este documental revela el momento en que una importante nueva evidencia surgió en el año 2017 y el momento en que Cindy y George se reúnen con el fiscal de caso, Jeff Ashton, para que les informe sobre esta nueva prueba, que concuerda con las teorías y evidencias de que Caylee murió por asfixia.

 

Finalmente, este especial muestra la decisión de Cindy y de George de desmantelar el memorial de Caylee, ubicado en el bosque cerca de la escuela Hidden Oaks, y acompaña a los abuelos a quitar la cruz junto a otros elementos, entre peluches, cartas y flores, que ciudadanos dedicaron a Caylee. “Debemos intentar concluir esta historia y seguir para adelante”, aseguran.

 

“Casey Anthony: hablan los padres” es una nueva entrega de los especiales para A&E que lleva adelante la periodista Elizabeth Vargas, quien se unió a la marca para convertirse en el rostro de la nueva sección periodística documental y de no ficción en A&E Investiga. Utilizando los antecedentes profundos de Vargas en informes de investigación, la colección de series y especiales de no ficción premium analizarán sin filtro las historias a menudo invisibles de personas y eventos en nuestra sociedad, que, aunque relativamente desconocidas, tienen un profundo impacto en nuestra cultura.

 

¿Qué pasó en esos 31 días?

Casey Anthony vivió en su casa de Florida, Orlando junto a sus padres George y Cindy durante 22 años. En el 2005 quedó embarazada de Caylee, y sus padres se enteraron de que iba a esperar un bebé varios meses cursado el embarazo. George y Cindy nunca le preguntaron a Casey acerca del padre de Caylee, que fue madre a los 19 años y decidió llevar adelante la maternidad sin una figura paterna para su hija.

 

La última vez que Cindy Anthony vio a Casey fue antes de acostarse el 15 de junio de 2008. A la mañana siguiente, Cindy fue temprano a su trabajo y George estuvo con Caylee y Casey, como cualquier día regular. Esa noche, Casey le envió un mensaje a Cindy para decirle que trabajaría hasta tarde y que Caylee estaba con su niñera.

 

Una semana después, George vio a Casey en su casa por una vez más. Sola, sin Caylee. Él la confrontó preguntándole acerca de algunos bidones de nafta que le habían desaparecido y que George supo que ella se los había quitado. Esa fue la última vez que la vio en su casa.

 

Cuatro semanas después de que ella no volviera a su casa, el auto de Casey fue encontrado en un terreno de remolques. George asegura que el auto de Casey tenía un olor nauseabundo, como si “un muerto hubiera estado allí”, por lo que todas las sospechas condujeron directamente a la madre de la niña. Fue así como Cindy, después de recuperar el auto y de 31 años de no haber visto a Caylee, reportó su desaparición y brindó la información sobre el vehículo.

 

¿Por qué no lo reportaron antes? George asegura que, si volviera el tiempo atrás, sabe que debía haber llamado a la policía en el momento en que se encontró ese auto: “Es algo con lo que vivo todos los días. Sé lo que olí”. Por su parte, Cindy asegura que había intentado sin éxito tener una respuesta del 911 y que esta vez, al declarar lo del olor del auto logró captar la atención de los oficiales.

 

Casey fue detenida a los 22 años y en su relato asegura que no supo nada de su hija y culpó a una niñera que se quedó con Caylee. El 11 de diciembre de 2008, el cadáver de Caylee apareció oculto en una sábana blanca dentro de una bolsa de basura en un bosque a cercanías de la casa de la familia Anthony. Nada se sabe acerca de lo que ocurrió con Caylee aquel mes antes de reportar su desaparición y aquello que la llevó a la muerte.

 

La “madre más odiada” de Norteamérica

El 5 de julio del año 2011, la justicia declaró a Casey no culpable por el asesinato de su hija. Según el juez a cargo del caso, Belvin Perry, no había evidencias ni pruebas concluyentes de que Casey hubiera matado a Caylee. Sin embargo, le cargó cuatro delitos menores por haber brindado información falsa a la policía. Doce días después, fue liberada, a los 25 años, convirtiéndose, a los ojos de la opinión pública, en la madre “más odiada” de los Estados Unidos

 

Actualmente, luego de que Casey saliera en libertad, vive en el sur de la Florida en la casa de Patrick McKenna, un detective que fue el investigador principal en el equipo de defensa de su causa. A pesar de vivir en el mismo Estado, George finalizó todo tipo de comunicación con Casey mientras que Cindy es la única que se comunica con ella a través de mensajes de texto. Lo último que se supo de Casey de manera pública, en el año 2017, fue una entrevista que brindó a la agencia de noticias AP en la que nuevamente declara su inocencia.

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