sáb. Jul 20th, 2019

Rubén Mendoza Flores, licenciado en Ingeniería Biológica por la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), recibió el Premio Sergio Sánchez Esquivel 2019 por mejor protocolo de tesis que presentó para ingresar a la Maestría en Ciencias Bioquímicas que imparte el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El galardón –entregado desde 1999 por la Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería, A.C. y Applikon Biotechnology Inc.– estimula el esfuerzo de profesionales formados en instituciones nacionales en licenciaturas o posgrados afines a aquellas áreas.

En entrevista Mendoza Flores indicó que su proyecto Ingeniería de vías metabólicas para la producción de aminoshikimato en una cepa de E. coli PTS pretende comprender dicho proceso para tratar problemáticas de salud pública, por medio de estrategias de ingenierías de vías metabólicas, ya que tras la pandemia de influenza AH1N1 ocurrida en 2009 en la Ciudad de México se experimentó una fuerte sobredemanda de Tamiflu.

“Dicho medicamento contiene oseltamivir fosfato, un compuesto que ha cobrado relevancia en los últimos años porque es precursor del aminoshikimato, una de las pocas opciones para el tratamiento de los tipos diversos de influenza que afectan al ser humano”, explicó

La ruta de esa sustancia “nos permite generar compuestos con alto valor comercial y social, entre ellos la kanosamina y el aminoHBA”, ambos precursores de antibióticos, antioxidantes y antivirales, “por eso surgió el interés de una mejor aproximación hacia la procuración de una mayor producción de esa molécula (aminoshikimato) como base para desarrollar otras, ya que es muy versátil”.

Mendoza Flores utilizó el método de ingeniería de vías metabólicas que consiste en modificar el metabolismo de los seres vivos, en este caso, de microorganismos como E. coli, lo que permite la modificación de genes a nivel de ingeniería genética, un área del conocimiento con gran futuro, ya que tiene como base los sistemas biológicos lo que la hace más sostenible.

“El tema que abordo es innovador, aun cuando el grupo con el cual he estado trabajando ya lleva varios años ocupándose de la generación de cepas que puedan producir este compuesto y otros, sin embargo lleva mucho tiempo determinar cuáles inactivaciones en determinados genes podemos hacer o qué sobreexpresiones podemos efectuar para sobreproducir dichas sustancias, ya que eso no sucede de manera natural”, puntualizó.

El egresado sostuvo que sus primeros acercamientos en la Licenciatura en Ingeniería Biológica de la UAM fueron en desarrollo tecnológico, “que fue lo que más me interesó, porque es en lo que más invierten los gobiernos de todo el mundo para procurar la mejora en la calidad de vida de sus habitantes. Mi motivación fue siempre participar en proyectos de ese tipo para contribuir en ello de alguna manera”, manifestó.

Acerca de la obtención del reconocimiento externó que “es un logro personal muy importante, que también resulta relevante para nuestra licenciatura porque es uno de los más recientes planes de estudio, además no soy el único que ha sido reconocido con este premio y eso habla de la calidad de los egresados”.

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