19 de octubre de 2021

A inicios de julio 2021, Israel, de 46 años, llegó a la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Norte a recibir tratamiento tras padecer COVID-19 grado de severidad crítico, con síntomas de debilidad muscular generalizada con sensación de hormigueo en su pie izquierdo y fatiga.

 

Israel comenzó con síntomas de la enfermedad el 30 de abril de 2021 con dolor faríngeo, fiebre, malestar, dolor muscular y debilidad generalizada. En su trabajo le hicieron la prueba  PCR y resultó positiva, su condición empeoró, por lo que hubo necesidad de hospitalizarlo 23 días, de los cuales 10 estuvo intubado.

 

Tras superar el cuadro de COVID-19, en la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Norte lo valoraron como parte del protocolo de estudios para saber en qué condiciones llegaba.

 

La doctora Ana Luisa Domínguez Paredes, especialista en Medicina de Rehabilitación, comentó que para prescribir un programa de tratamiento en rehabilitación se hacen pruebas de capacidad funcional a todos los pacientes, dichas pruebas valoran el sistema cardiopulmonar y neuromusculoesquelético.

 

“A Israel se le  realizaron como parte del protocolo una espirometría, una flujometría, una caminata de seis minutos y estudio electrofisiológico que incluye neuroconducción, electromiografía y pruebas autonómicas; ya con base en los resultados pudimos hacer una prescripción individualizada de tratamiento en la especialidad, cuyo pilar de tratamiento es el ejercicio”, agregó.

 

Refirió que para este paciente se implementaron técnicas respiratorias en diferentes posiciones.

 

Detalló que también se le orientó para llevar un estilo de vida saludable y medidas de seguridad sanitaria que incluyeron técnicas para el cuidado y uso de mascarilla, lavado de manos y distanciamiento.

 

El ejercicio prescrito fue un programa de calistenia y cicloergómetro todo con monitoreo continuo de saturación de oxígeno, frecuencia cardiaca, presión arterial, esto para analizar cómo responde su organismo a la actividad; además se indicó realizar caminata de 30 minutos en su casa como programa complementario.

 

La doctora Domínguez Paredes señaló que el paciente fue mejorando, sus pruebas se normalizaron a pesar de que llegó con un diagnóstico de  poli neuropatía y miopatía del paciente en estado crítico.

 

Añadió que el último estudio reportado por el servicio de Neurofisiología,  donde se realizaron pruebas específicas de conducción nerviosa, salió normal; “ese estudio es muy importante y se  complementó con pruebas autonómicas para  valorar el sistema cardiovascular, estudio que también resultó normal”.

 

“Israel ha tenido una evolución muy favorable, ha ido hacia la mejoría y está muy contento porque ha recibido el programa de rehabilitación. Algo muy importante por trabajar es el componente emocional, por parte de Psicología se realiza valoración y psicoterapia para que el paciente pueda mejorar su estado de ánimo y  participe para lograr los objetivos terapéuticos”, añadió.

 

Por su parte, el derechohabiente comentó que cuando llegó a rehabilitación se agitaba mucho, “ahora ya me siento mucho mejor, me siento bien, sí me han ayudado las terapias”.

 

Recomendó a la población seguirse cuidando, “más que nada la juventud es la que debe de cuidar a la gente adulta, nosotros como padres inculcarles el que usen cubrebocas, no vayan a fiestas y si van que estén bien protegidos”, indicó.

 

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