5 de diciembre de 2021

Ciudad de México, a 08 de noviembre de 2021.- ¿Sabías que las mascotas también pueden tener diabetes? Un estilo de vida sedentario, en el que exista poco ejercicio, además de una mala alimentación, así como el aumento de peso pueden ser factores determinantes para que los animales de compañía se encuentren en riesgo de desarrollar diabetes, enfermedad que padecen, aproximadamente, 5 de cada 1000 perros y 3 de cada 1000 gatos1,2.

 

En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora el 14 de noviembre, Alejandro Sánchez, Gerente Técnico de la Unidad de Animales de Compañía de
MSD Salud Animal en México, abordó la importancia de que los responsables de animales de compañía supervisen a sus mascotas y desempeñen hábitos de vida saludables

 

Así como los humanos, tanto los perros como gatos también pueden desarrollar diabetes. Factores como una mala alimentación, la disminución del ejercicio y el aumento de peso provocan un desequilibrio entre los niveles de glucosa e insulina de nuestras mascotas, dando como resultado un mayor riesgo de que desarrollen diabetes mellitus, una enfermedad crónica que va en aumento y tiene mayor incidencia en animales de edad avanzada -alrededor de los 10 años de vida-, pero eso no significa que no se pueda presentar en animales jóvenes, explicó el especialista en Medicina Veterinaria.

 

Si bien la diabetes es una enfermedad que no duele o que no tiene manifestaciones físicas a primera vista, hay algunas señales que nos pueden indicar que nuestro perro o gato ya presenta dicha enfermedad3, por lo que es importante llevarlo a una evaluación con el Médico Veterinario:

 

Come mucho: aunque su organismo tiene el azúcar suficiente para generar la energía que necesita, las células no la detectan y, por ello, piden más alimento. A este efecto se le conoce como polifagia.

 

Orina mucho y toma mucha agua: la diabetes provoca un aumento en la cantidad y la frecuencia de la orina (conocida como poliuria). Esto sucede porque el azúcar sale a través de la orina, llevándose también el agua del cuerpo. Por lo que un perro o gato con esta condición tiene sed excesiva, mejor conocida como polidipsia, y toma más agua de lo habitual.

 

Modificación del peso rápidamente: en general con la presencia de la diabetes, nuestra mascota puede bajar de peso sin razón aparente y de forma rápida. Esto se debe a que el organismo utiliza la grasa de los músculos para producir energía. Incluso, esta pérdida de peso sucede, aunque el apetito no disminuya. Algunas otras mascotas tienden a ganar peso debido a la alta ingesta calórica ocasionada por la polifagia.

 

 

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