18 de julio de 2024

Toluca, Estado de México, 4 de marzo de 2023. Álvaro Villegas Su, médico especialista del Hospital Materno Infantil del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), exhortó a la población a tomar conciencia sobre los problemas que pueden derivar en el Virus de Papiloma Humano (VPH), debido a que un 90 por ciento de la población sexualmente activa puede ser portadora y en su mayoría no tener lesiones ni problemas posteriores.

Esta enfermedad, considerada como la infección de transmisión sexual más común, puede producir verrugas y mezquinos hasta lesiones en el cérvix o cuello de la matriz, que podrían derivar en cáncer cérvico-uterino en las pacientes, de ahí la importancia de tomar medidas de prevención para detectar de manera oportuna las lesiones que podrían agravarse.

El ginecobstetra señaló que este virus es tan común, que casi todos los hombres y mujeres sexualmente activos lo contraen en algún momento de su vida, puede transmitirse incluso cuando la persona con esta infección no presenta signos o síntomas.

 

Además, es posible que éstos se manifiesten después de tener relaciones sexuales con una persona contagiada, lo que dificulta saber cuándo se contaminó por primera vez.

No obstante, advirtió que aun cuando se transmite generalmente por contacto sexual, también puede propagarse a través de fómites, prendas u objetos personales que pueden estar contaminados con algún patógeno como virus, bacterias, hongos o parásitos capaces de ser transferidos entre individuos, también se les conoce como vectores pasivos.

Álvaro Villegas explicó que a través del análisis de sangre o del Ácido Desoxirribonucleico (ADN), y en el caso de las mujeres mediante la prueba de papanicolaou, puede detectarse este problema y atenderlo a tiempo.

Explicó que es necesario concientizar a la población sobre este problema de salud pública, que se puede evitar mediante medidas preventivas como el uso de preservativos y la aplicación de la vacuna, tanto en mujeres como en hombres.

 

La recomendación es que la primera vacuna sea aplicada entre los 12 y 13 años, pero desde los nueve se puede proporcionar, antes de que la persona empiece su vida sexual.

El especialista del ISSEMyM indicó los factores de riesgo que pueden incidir para que el virus se active, por ejemplo, el inicio temprano de la vida sexual, el número de parejas sexuales y la edad, además, reiteró en la necesidad de insistir en los jóvenes la adopción de medidas de prevención.

Finalmente, Villegas Su puntualizó que el cáncer generalmente tarda años en aparecer, incluso décadas, después de que una persona haya contraído el Virus del Papiloma Humano.

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