17 de julio de 2024

Celebran “Representación de la Batalla del 5 de mayo de 1862” en el Peñón de los Baños como patrimonio cultural inmaterial de la Ciudad de México

Celebran “Representación de la Batalla del 5 de mayo de 1862” en el Peñón de los Baños como patrimonio cultural inmaterial de la Ciudad de México

A 161 años de la histórica Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862 en la que el Ejército de Oriente triunfó sobre los franceses al mando del general Ignacio Zaragoza, cuya representación se realiza desde hace 93 años en el Peñón de los Baños en la Alcaldía Venustiano Carranza, fue celebrada por primera vez por habitantes, autoridades y organizadores como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México tras su declaratoria publicada el jueves 4 de mayo en la Gaceta Oficial.

En el evento se realizó la entrega de la Declaratoria y la develación de placa a cargo de la secretaria de Cultura capitalina, Claudia Curiel de Icaza, en compañía de la Alcaldesa de esta demarcación, Evelyn Parra Álvarez; el diputado federal Julio César Moreno Rivera y de Jano Rodríguez Nolasco, representante de la Asociación Civil 5 de mayo de la colonia Peñón de los Baños.

«El día de ayer se publicó en la Gaceta Oficial este decreto que reconoce esta representación como Patrimonio Cultural entrando en vigor el día de hoy. Es gracias a ustedes quienes han mantenido esta tradición que hoy en día se celebra un decreto tan importante y es la primera declaratoria en la administración de la Jefa de Gobierno de Patrimonio Cultural Inmaterial», resaltó durante la ceremonia cívica la titular de Cultura.

Curiel de Icaza dio lectura a la inscripción que reconoce la memoria viva de la ciudad:

“El Gobierno de la Ciudad de México, emitió el Decreto por el cual se declara Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México, a la Representación de la Batalla del 5 de mayo de 1862 en el Peñón de los Baños. Una ciudad con memoria y cultura viva”. A nombre de la Jefa de Gobierno, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.

 

También agradeció el testimonio de las y los participantes que compartieron su herencia cultural y permitieron integrar el expediente documental de esta declaratoria, así como el trabajo conjunto de un Plan de Salvaguardia entre autoridades y comunidad, que incluye la elaboración de un libro en colaboración con la Alcaldía y la producción de un documental a cargo de Capital 21.

«Una declaratoria es ese evento significativo porque se escribe para la historia, pero hay que buscar los hechos, hay que buscar los antecedentes, hay que platicar con la gente y, sobre todo, porque ésta es una tradición con oralidad, que se va pasando de generación en generación pero todo es, precisamente, a través de lo que nos comenta muchas gente, estamos hablando que son 93 años de la representación», explicó en su discurso la alcaldesa Evelyn Parra.

El diputado, Julio César Moreno Rivera, recordó que este esfuerzo fue un compromiso de la Jefa de Gobierno impulsado por la alcaldesa para reconocer más de nueve décadas de herencia cultural que conjuga la historia con la identidad nacional a través de los atuendos de las tropas al ritmo de la música de viento y el estallido de la artillería que representan esta gesta heróica.

«Es para nosotros un honor esta representación que surgió como finalidad de la hermandad de diferencias que existen en el pueblo Peñón de los Baños. El día de hoy, todos y todas celebramos tan singular identidad y distinguido nombramiento de Patrimonio.

 

El Patrimonio lo traemos todos en cada una de nuestras escopetas que heredamos a nuestros hijos, en la receta del mole que compartimos con nuestras hijas, en los bordados de nuestras camisolas y en las flores rojas de nuestros sombreros. Que el día de hoy sea histórico ¡Qué viva la tradición del 5 de mayo en Peñón de los Baños!», compartió frente a la comunidad que hace posible esta conmemoración, Jano Rodríguez Nolasco.

Esta es la primera declaratoria emitida desde 2020 bajo la nueva Ley de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México, por lo que es también la primera en la historia de la capital que nace acompañada de su respectivo Plan de Salvaguardia.

Asimismo, el reconocimiento fue un esfuerzo de la comunidad de la mano de las autoridades a lo largo de ocho meses para integrar el expediente documental sometido a la opinión de la Comisión Interinstitucional de Patrimonio Cultural de la Ciudad de México, el Consejo Social Consultivo y órganos autónomos, mismo que integró también el respectivo dictamen de procedencia y la propuesta de Plan de Salvaguardia que busca asegurar su permanencia al establecer los mecanismos de evaluación de riesgos y herramientas para su protección, promoción y difusión.

La declaratoria contempla la ceremonia cívica que se realiza en colaboración con la Alcaldía, así como el desfile, la escenificación de la ruptura de los Tratados de Soledad y el simulacro de la batalla en los Fuertes de Loreto y Guadalupe que causó aquel día la triple retirada del ejército francés considerado en ese momento el más poderoso del mundo.

Los organizadores de esta expresión de carácter cívico-patriótica, toman como punto de partida el 5 de mayo de 1931, momento en el que esta tradición fue heredada de las comunidades de Nexquipayac en el Estado de México y San Juan de Aragón en la Ciudad de México.

Con una artillería detonada genealógicamente, la representación se vivió como una tradición heredada por generaciones donde los generales (mexicanos, franceses, ingleses y españoles) fueron interpretados por los sucesores de los miembros fundadores de esta práctica cultural con más de 90 años, que hace uso de acervos documentales, indumentaria y accesorios de época, así como música tradicional, una escenificación que cobra vida gracias a una importante organización comunitaria.

Una tradición viva

Tras la ceremonia cívica que contó con los respectivos honores a la bandera y la entonación del Himno Nacional se dio paso al desfile en el que las tropas de ambos bandos recorrieron las calles e inmediaciones del Peñón de los Baños recibidos con alegría y nacionalismo por los vecinos y visitantes de todas las edades, quienes se vuelcan a las calles cada año para disfrutar de esta conmemoración.

Asimismo, se representó la ruptura de los Tratados de Soledad, firmados el 19 de febrero de 1862 en la localidad de Soledad de Doblado en Veracruz, en los cuales el Gobierno de Benito Juárez acordó con los gobiernos de España, Inglaterra y Francia su retiro del territorio nacional y los cuales fueron violados por el avance del ejército enemigo bajo el mando del Conde de Lorencez, para llevar a cabo una Segunda Intervención Francesa que buscaba saldar  la deuda externa de México con el país francófono.

Con una serie de detonaciones de pólvora a manera de representación, le siguió la escenificación de la batalla en los Fuertes de Loreto y Guadalupe, cuando entre un olor a pólvora quemada el público recordó la lucha contra el ejército francés en su afán de adentrarse al centro de la República y la gloriosa victoria del Ejército de Oriente pese a las condiciones desfavorables por inferioridad numérica y armamento.

El histórico momento del enfrentamiento durante la intervención francesa evocó la defensa de la soberanía nacional y honró la memoria de nuestros antepasados en favor del derecho a la memoria histórica, así como el respeto a los usos y costumbres y el derecho a la libre participación individual y colectiva en la vida cultural comunitaria.

La declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Ciudad de México de la “Representación de la Batalla del 5 de mayo de 1862” que se realiza en el Peñón de los Baños, se encuentra disponible en la siguiente página electrónica de la Gaceta Oficial https://data.consejeria.cdmx.gob.mx/portal_old/uploads/gacetas/fc540810f2c2a7ded4f91d7fccb03053.pdf

Deja una respuesta