dom. Sep 15th, 2019

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) afirmó que el trabajo conjunto, la responsabilidad compartida y la convicción de que somos más grandes que nuestros problemas y podemos superarlos, son la única respuesta efectiva para cambiar ambientes o enfrentar la violencia, inseguridad, falta de acceso real a la justicia, ignorancia y exclusión, donde el miedo, incertidumbre y desesperanza son la constante en la cual miles de mexicanas y mexicanos se ven forzados a desarrollar su vida.

 

Enfatizó que en México no solo se requiere pacificar sino desarrollar una cultura de paz, para lo que se deben generar las condiciones para construirla, lo cual demanda institucionalidad fuerte, vigencia del Estado de Derecho, una estructura burocrática profesional y eficiente, reconocer y respetar los derechos de las personas, garantizar la transparencia y acceso a la información, lograr una sociedad con mayores niveles reales de educación, promover la solidaridad y cohesión social y generar esquemas que disminuyan desigualdades y exclusión, ya que de nada sirve a una persona contar normativamente con un catálogo amplio de derechos y garantías si su contenido no se materializa y expresa en su realidad cotidiana, en la que los discursos, las declaraciones y los postulados programáticos ya no son suficientes.

 

Así lo expresó el Ombudsperson nacional, Luis Raúl González Pérez, en la Mesa de Diálogo y Trabajo “Construyendo Territorios de Paz, Derechos Humanos y Desarrollo Sustentable en Guerrero”, con la organización de la sociedad civil Guerrero es Primero, donde destacó que la sinergia entre las organizaciones de la sociedad civil, las autoridades y las instancias de protección y defensa de los derechos humanos sea el camino para que con trabajo y responsabilidad compartida se logren soluciones en beneficio de las personas y su empoderamiento para que hagan efectivos sus derechos frente a intereses o fuerzas de todo tipo, lo cual incluye hacer efectivos sus derechos humanos, ya que la educación, seguridad, abatimiento de la pobreza, inclusión, acceso a condiciones para el libre desarrollo de planes y programas de vida y la convivencia pacífica no son concesiones o prebendas de ninguna instancia o autoridad, sino derechos de las personas que es obligación de autoridades y gobiernos respetar, garantizar y hacer efectivos.

 

Ante la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; los titulares de los municipios de Acapulco, Adela Román Ocampo, y de Coyuca de Benítez, Alberto de los Santos Díaz; el sacerdote Jesús Mendoza; el Director General del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Diego Prieto Hernández; el Secretario Técnico de Guerrero es Primero, Enrique Pasta Muñúzuri, y la representante del Gobierno del Estado de Guerrero, Violeta Parra, entre otros, González Pérez puntualizó que en la solución de temas como la debilidad de nuestro Estado de Derecho, la impunidad, corrupción, violencia o inseguridad la responsabilidad básica corresponde a las autoridades, pero la sociedad tiene mucho que aportar y puede incidir positivamente, para lo que se requiere generar una nueva forma de ciudadanía y sociabilidad sustentada en un acuerdo en que todas las mexicanas y mexicanos se comprometan y responsabilicen por asumir los valores democráticos y los derechos humanos como forma de identidad ética, en que el respeto a la dignidad de las personas y la vigencia y aplicación de la ley sean una constante y no una aspiración.

 

Ante todos los reunidos en el auditorio del Castillo de Chapultepec, precisó que si bien es un derecho exigir determinadas pautas de actuación a las autoridades y personas del servicio público, como ciudadanos debemos contribuir y cumplir con nuestras obligaciones, ya que cuando cada quien las cumple sirve al bien común y al interés de la sociedad. Desconocer el binomio exigencia de derechos/cumplimiento de obligaciones implica dejar de lado la responsabilidad, compromiso y conciencia sobre la necesidad y conveniencia de conciliar los intereses individuales con el interés general, y añadió que Guerrero es Primero ha dado muestras concretas de lo que el trabajo conjunto y corresponsable puede lograr.

Por su parte, la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, aseguró que para reconstruir el tejido social en México es necesario alcanzar por consenso un nuevo pacto social para generar mejor convivencia social y que incluya a quienes tradicionalmente han sido excluidos, y añadió que para alcanzar la paz es necesaria la participación de todas y de todos, e hizo un llamado a dejar atrás el encono y la discordia que tanto nos han lastimado, y proceder a la reconciliación y respeto a nuestras diferencias.

Ratificó su respeto a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y señaló que estas Mesas de Diálogo sobre el estado de Guerrero constituyen un espacio para construir espacios seguros para todos y en favor de los derechos humanos, una vida digna y en paz a la población de esa entidad, que parten del reconocimiento de la desigualdad, impunidad, violencia y corrupción de la autoridad, que han erosionado el tejido social de esta entidad.

Dijo que la dependencia a su cargo, por instrucciones del Presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene que convertirse en puente de acercamiento entre la ciudadanía y el Gobierno, intercambio de ideas y diálogo. Los funcionarios públicos estamos obligados a garantizar buenas formas de convivencia, inclusivas, sustentadas en principios legales y participación democrática.

Se dijo convencida de que en México debe existir respeto irrestricto de los derechos humanos, principio rector de la presente administración, para disminuir la crisis en la materia.

 

 

En el encuentro se suscribió un Acuerdo de Entendimiento entre la Presidenta Municipal de Acapulco, Adela Román Ocampo, y el Presidente Municipal de Coyuca de Benítez, Alberto de los Santos Díaz, para contribuir a resolver las problemáticas de desarrollo sustentable y buscar formas de colaboración para la construcción de paz, derechos humanos, medio ambiente y promover el cumplimiento de la Recomendación 47/2018 emitida por la CNDH.

 

Por su parte, Diego Prieto Hernández señaló que la construcción de la paz en México es una tarea colectiva prioritaria y el estado de Guerrero es parte fundamental en este esfuerzo para recuperar la civilidad y concordia entre las y los mexicanos. Indicó que hay elementos para reconstruir el país con nuevas dimensiones de justicia, sin discriminación ni exclusiones, y una sociedad con mayor igualdad económica social, que supone el combate inaplazable a la pobreza y marginación que hunden a la mayoría de los mexicanos. Sin corrupción e impunidad y comprometida con la transformación pacífica se puede dar concordia y sentido a la lucha por la pacificación con pleno respeto a los derechos humanos entendidos en un sentido integral e indivisibles.

 

Enrique Pasta Muñúzuri subrayó que no se entiende Guerrero es Primero sin la voz de las víctimas en busca de sus desaparecidos, las voces reclamando justicia para los muertos y olvidados de la Guerra Sucia y otros, y tampoco se entiende sin la participación de las organizaciones que han buscado dignificar a la mujer, a la familia y a quienes buscan respeto a los derechos humanos. Señaló que esperan confianza entre las organizaciones participantes y compromiso de las autoridades sobre las acciones que se puedan acordar y en la asignación presupuestal.

 

El sacerdote Jesús Mendoza, explicó que muchos municipios de Guerrero presentan alta vulnerabilidad institucional, no cuentan con recursos económicos y están sometidos o coludidos con la delincuencia organizada; además, presentan desgaste en el tejido social, por lo que la población tiene desconfianza hacia las autoridades, por lo cual esa entidad federativa necesita paz sostenible, democracia participativa, desarrollo integral y sustentable, generación de una cultura de paz y colaboración interinstitucional, ya que las problemáticas referidas no solo son asunto local, sino nacional e internacional.

 

En el evento también estuvieron presentes Diana Álvarez Maury, Subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos; Víctor Suárez Carrera, Subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria; Antonino de Leo, Representante de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) en México, y representantes de autoridades federales, estatales y municipales; dirigentes de organizaciones que conforman Guerrero es Primero; colectivos de personas desaparecidas, académicos de la Universidad Americana de Acapulco y Universidad Loyola del Pacífico.

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