14 julio 2020
Los saqueos se adelantan, violencia familiar aún latente

Los saqueos se adelantan, violencia familiar aún latente. Foto: La Silla Rota

Ante el desabasto de víveres, existe el riesgo de que grupos organizados de personas realicen saqueos y actos vandálicos en tiendas departamentales y de conveniencia; mientras que el encierro de familias enteras por largos periodos de tiempo en un país con antecedentes de violencia familiar y feminicidio, abre la posibilidad de que estos delitos se incrementen.

El desabasto y el encierro no tendrían nada de extraordinario y en común de no ser que en la crisis del coronavirus los catalizará en diferentes momentos.

Los saqueos llegaron antes de lo previsto (El Heraldo de México, 22 de marzo 2020) a la Ciudad de México y la zona conurbada con el Estado de México con 4 y 3 casos respectivamente, así como algunos amagos en la ciudad de Puebla.

De hecho, en la hoja de ruta estaba contemplado que comenzaran ya entrada la Fase 2 de la estrategia de contención de los contagios por coronavirus y en esta ocasión se adelantaron a esta etapa. En el mejor de los escenarios los saqueos coincidieron con el anuncio de ayer por parte del gobierno federal.

El antecedente más cercano de este tipo de ilícitos se ubica en los primeros días de enero del 2017, en respuesta al denominado “gasolinazo”, cuando previa convocatoria a través de redes sociales, los grupos de vándalos irrumpieron intempestivamente en los centros comerciales y tiendas de autoservicio del Estado de México, Ciudad de México, Puebla y Veracruz entre otros, sin que las autoridades federales, estatales y municipales lo hubieran advertido en su agenda de riesgos.

En aquella ocasión, la mayoría de los saqueos tuvieron como objetivo llevarse artículos electrónicos y de línea blanca, menos víveres o algún otro artículo de primera necesidad. En la actual coyuntura lo que han sustraído los saqueadores son bebidas alcohólicas y algunos artículos electrónicos, que en estricto sentido nada tienen que ver con el desabasto de víveres y enseres relacionados con la salud.

Este tipo de síntomas no auguran un mejor escenario ya que cuando la escasez de víveres o problemas con su distribución sea real, los saqueos y actos vandálicos podrían escalar a niveles nunca antes vistos y no habrá estado de fuerza policial suficiente, incluida la Guardia Nacional, para hacerles frente. Además de que su contención podría tener un saldo cada vez más negativo, llegando incluso a las bajas en alguno de los bandos, con las consecuencias políticas que ello implica.

En el caso de los delitos vinculados al encierro por largos periodos de tiempo en espacios confinados, hasta el momento no se dispone de datos que indiquen que la violencia familiar y el feminicidio se hayan incrementado en días recientes.

Por lo que respecta al feminicidio, el dato más cercano indica que en febrero de este año se registraron 92 casos, 24% más que en enero, cuando se contabilizaron 74. 

Habrá que tomar en cuenta que la violencia familiar y demás delitos de género son los que más han aumentado en lo que va del 2020, por lo que el futuro para las mujeres no luce promisorio a nivel nacional.

En síntesis, permanecer encerrado durante más de un mes se traducirá en menos contagios comunitarios de coronavirus por contacto directo, pero también abre la posibilidad de que más personas tengan la tentación de incorporarse a los saqueos, más por efecto simpatía que por necesidad.

Al mismo tiempo pondrá en riesgo a los integrantes de las familias que ya acarrean diferencias personales y tendrán que convivir en un mismo espacio por un largo periodo de tiempo.

Si la cuarentena se da en ausencia de algún contagio, las cosas podrían sobrellevarse; pero si alguno de los integrantes de la familia se enferma, estas podrían empeorar.

La clave será encontrar el justo medio y en este tema la solución no está en manos de la autoridad, sino en la tolerancia a la frustración de los ciudadanos y sus familias.

Lo más difícil del coronavirus está por venir, pero lo mejor de los mexicanos como sociedad también está por llegar.


Facundo Rosas realizó sus estudios de Ingeniería en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde fue condecorado con la “Medalla al Mérito Universitario”;  cuenta con Maestrías en Administración y en Seguridad Pública y Derechos Humanos.

 

Facundo Rosas
Ingeniero Facundo Rosas
Su trayectoria incluye el haber sido Director General de Terrorismo de la Policía Federal Preventiva (PFP), Director General de Análisis Táctico de la Agencia Federal de Investigación (AFI), Coordinador de Inteligencia para la Prevención de la PFP, Subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la SSP Federal, Subsecretario de Prevención, Vinculación y Derechos Humanos de la SSP Federal, entre otros cargos.

Entre marzo de 2010 y febrero de 2012 atendió directamente la problemática de violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua en el marco de la Estrategia “Todos Somos Juárez”.

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