21 de mayo de 2022

OPINIÓN | Una aproximación a violencia sistemática contra las mujeres.

En tan solo el primer mes del 2022, 8,053 mujeres fueron víctimas de algún delito, habiendo accedido al llamado de emergencia al 911 para recibir la primer atención y asesoría jurídica

El próximo 25 de marzo, el Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Nacional de Seguridad Pública publicará la incidencia delictiva actualizada, de los primeros 3 meses en torno a las llamadas de emergencia al número 911 respecto a la violencia que vivimos las mujeres en México. En tan solo el primer mes del 2022, 8,053[1] mujeres fueron víctimas de algún delito, habiendo accedido al llamado de emergencia al 911 para recibir la primer atención y asesoría jurídica, este mismo número de mujeres, tomaron la decisión de promover denuncia correspondiente ante alguna fiscalía de las 32 entidades federativas por los hechos delictivos que tuvieron que tolerar; 620 carpetas de investigación tuvieron que iniciarse de oficio o por la denuncia que algún familiar haya presentado, primero por la desaparición, posteriormente por el hallazgo de 620 cuerpos sin vida de mujeres: 75 feminicidios, 217 homicidios dolosos, 328 homicidios culposos, lo que significa que en el primer mes de este año 20 mujeres fueron asesinadas por día… más bien 20 investigaciones fueron iniciadas en cada día de enero, pues el peso de la “cifra negra” nos persigue en México, es decir, la cantidad de delitos que acontecen y que por falta de denuncia, querella o ejercicio de la investigación de manera oficiosa NO se realizan, situación que en el caso de nuestras muertas, implica que no hay algún familiar, amistad, colectiva o instancia que esté buscando a esas mujeres y por lo tanto, no existe forma de contar con el registro real de cuantas muertas nunca alcanzarán la justicia para esclarecer sus casos. De acuerdo con la “Encuesta nacional de victimización y percepción” de INEGI, en materia de homicidios en general, se estima al menos un subregistro del 10% que puede identificarse del contraste con la información obtenida en registros de defunción… siempre y cuando se haya declarado la defunción de la mujer, se trate de una ciudadana mexicana, y hubiese contado con acta de nacimiento, pues recordemos que en México al menos 1´003,702 personas, no cuentan con acta de nacimiento, de las cuales el 50+1 son mujeres con altos niveles de precarización.

Qué ocurre en nuestra sociedad que de forma cotidiana, pueden asesinar a 20 mujeres, más los casos no registrados, sin que esta cifra trastoque los espacios más seguros a los que deberíamos tener derecho: nuestros hogares. Martha Alida Ramírez Solórzano, en el libro “Hombres violentos: un estudio antropológico de la violencia masculina”, al igual que otras autoras, nos recordarán que la violencia asesina (en sus diversas modalidades penales), tendrá como condición similar el origen en ciclos de violencia intrafamiliar o de experiencias de violencia con personas que se consideraban sumamente cercanas, a las que la sociedad les hemos normalizado comportamientos tóxicos, como las bromas hirientes, el control, la celotipia, hasta algunas agresiones socialmente aceptadas como dar nalgadas o cachetadas, como muestra de una deteriorada relación, en una sociedad normalizada a la vida en pareja, instituida por la religión, la propia estructura de la familia “tradicional”, sigue señalando, estigmatizando y revictimizando a aquellas mujeres que se deciden a romper el silencio y denunciar un acto de violencia. Cuántas madres de familia de hombres violentos, después de que ellos en estado etílico o simplemente en ataques de ira, después de agredir a sus parejas o autoinfringirse heridas, suelen decir “¿Qué le has hecho a mi hijo?”, cuantas veces después de tener que narrar y pasar por la periciales médicas y psicológicas, las mujeres que denuncian un acto de violencia intrafamiliar que haya dejado huella física (porque si sólo es violencia emocional, psicológica, económica y/o patrimonial, les serán aún más difícil romper el silencio y que alguna autoridad preste atención) deberán escuchar frases como “el es un buen hombre, seguro estaba pasando por un mal momento”, “seguramente está tan arrepentido y está viviendo una doble cruda, la física y la moral”, “yo siempre lo he visto portarse como todo un caballero”, “serás capaz de acudir a exhibirlo ante las autoridades??, son solo unos pequeños golpes, rasguños, moretones… piensa en tus hijos, que dirán de que su madre se atreva a denunciar a su papá, por haberse comportado así?” Y la frase que más duele “¿Pero que hiciste?! Seguramente tú lo provocaste…” (aquí cabe cualquier justificación social inaceptable, desde la atención de las labores del hogar, la actividad o no profesional o laboral, el haber subido de peso o el mantenerse en “buena forma”, hasta el asumir algún tipo de comportamiento inadecuado con los otros varones del clan: amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc.) Todo es válido para justificar que la culpa de la denuncia de violencia familiar, con los correspondientes actos en la vía civil, fueron motivados por algún “mal comportamiento” de la víctima. Del otro lado, el pacto patriarcal (o doble moral, como ustedes gusten llamarlo) alcanza lo suficiente para que el agresor, necesitado de afecto y atención, pueda sostener relación con varias mujeres, chance hasta tener reconocidos o no más hijos con otras “familias”, todo les pareciera válido, máxime si son sujetos de algún tipo de poder, situaciones en las cuales, muchas mujeres al recibir amenazas de forma directa o por algún buen amigo que sea colocado como “mediador”, que con mucha amabilidad, le externe a la mujer que si denuncia o no acude de inmediato a retirarla la denuncia o a sujetarse a algún proceso de mediación (que por cierto la Ley General de las mujeres a una vida libre de violencia prohíbe), el buen trato ofrecido por el amigable “negociador” se puede tornar en una serie de denuncias por diversos delitos en los que el amoroso padre, considere que por el bien superior de sus menores, requieran de atención inmediata, para que la “exagerada” e “imprudente” mujer, no sólo tenga que lidiar con las complejidades del sistema, sino que ahora, sea ella colocada en la condición de agresora.. y si a esto sumamos condiciones de precarización económica, de falta de acceso a información, de falta de propiedad privada a nombre de la mujer víctima, seguramente las amenazas terminarán por cumplir su objetivo.

Por esto, no me sorprende que del 1´200,715[2] llamadas al 911, que ocurrieron por mujeres que se encontraron en alguna condición de riesgo durante el mes de enero 2022, tan sólo 8,053 se hayan atrevido a denunciar, tan sólo el 0.67% de las víctimas, ni siquiera el 1% logran enfrentar a sus agresores, en las diferentes modalidades y formas de violencia de genero contra mujeres, que el Sistema de Seguridad Nacional tiene ampliamente segmentado.

Hace algunas semanas tuve el honor de conocer a algunas mujeres representantes del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, reconozco y admiro su lucha, contra sus exparejas agresores de ellas, de sus menores hijas e hijos, o de las personas adultas mayores a su cuidado. Hay muchos silencios e indiferencias por superar, pues si algo es claro, es que apenas estamos comenzando a despertar en este llamado urgente a la sororidad. Deseo de todo corazón, que ninguna de estas valientes mujeres que están luchando por el reconocimiento de la violencia vicaria, en la legislación correspondiente, sufra más violencia por atreverse a dar estos pasos y que jamás, ninguna de ellas sea silenciada.

Este espacio de reflexión espero que sea de su agrado, les espero el próximo lunes para analizar y replantearnos el mundo con una mirada violeta.

 

[1] https://drive.google.com/file/d/1NBXVxuDczwaL2XVf4l0br8HL0JlBvbTz/view (Información sobre violencia contra mujeres, Incidencia delictiva y llamadas de emergencia al 911, centro nacional de información, página 11)

[2] https://drive.google.com/file/d/1NBXVxuDczwaL2XVf4l0br8HL0JlBvbTz/view (Información sobre violencia contra mujeres, Incidencia delictiva y llamadas de emergencia al 911, centro nacional de información, página 88)

 

*Las ideas contenidas en este texto son responsabilidad de su autor y no reflejan la postura de News Report MX

Norma Pimentel Es Licenciada en Derecho, por UDLAP; Maestra en Derecho Empresarial y Fiscal, por Ibero-Puebla; Doctora en Derecho por BUAP; con una estancia de Post-doctorado CONACyT en UPAEP.

Licenciada Norma Pimentel Licenciada Norma Pimentel

Ha sido Secretaria para la Igualdad Sustantiva de Género, del Municipio de Puebla; Subcontralora de Obra Pública y Servicios, en el mismo; Coordinadora de los Sistemas a favor de las mujeres, en la Secretaría de Igualdad Sustantiva del Estado de Puebla; Comisionada para el Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales Puebla; catedrática en UDLAP, ANAHUAC, ELDP, Tec de Monterrey, UVM, UPAEP.

Autora del ebook: Marco jurídico de las comunicaciones. Abogada influyente en México, Foro Jurídico 2021. Speaker Tedx Buap Wowen 2019 con la conferencia: Tu Indiferencia Mata. Conferenciante en materia de transparencia, rendición de cuentas, perspectiva de género, prevención y atención de violencia contra las mujeres, derechos humanos, cultura de la legalidad, coordinación fiscal, contratación pública, combate a corrupción.

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