Tres de las primeras personas contagiadas por COVID-19 cuando se dio a conocer la llegada del coronavirus al país, fueron dados de alta de la Unidad de Medicina Familiar No. 03 en la zona norte de la CDMX.

Todos permanecieron en aislamiento domiciliario, con una estricta vigilancia vía telefónica por parte del personal de salud de la unidad médica por si era necesario su internamiento.

Roberto comenzó con los síntomas un fin de semana de abril y sin saber que estaba contagiado de COVID-19, el lunes se fue a trabajar. Ya con dolor de cabeza, cuerpo cortado, garganta reseca, fiebre y con la presión arterial alta, decidió acudir al Hospital de Infectología “Dr. Daniel Méndez Hernández” del Centro Médico Nacional La Raza, donde permaneció internado por tres días.

El seguimiento médico fue en la UMF No. 03 donde lo mandaron a aislamiento a su casa por 10 días.

La doctora Deyanira Gutiérrez Sánchez, directora de la unidad médica de primer nivel de atención, explicó que cuando los pacientes acuden con ellos, son sometidos a un cuestionario y ya en el módulo del Triage Respiratorio se les da la atención con un especialista.

“Mis respetos para todo el personal del Instituto, desde el inicio de mi enfermedad fueron muy cuidadosos y la atención fue rápida. En la clínica todo el personal que me atendió estuvo al pendiente de mi evolución”, resaltó Roberto.

“Yo estaba muy escéptico y no creía sobre esta pandemia hasta el momento que me pasó y gracias a Dios salí adelante. Le digo a la gente que extremen precauciones, hagan caso a las medidas sanitarias. De verdad se los dice una persona que ya sufrió los estrategos de esta enfermedad”, concluyó.

En el caso de Raúl, él fue uno de los primeros pacientes registrados en la Ciudad de México. Sus síntomas comenzaron el 8 de marzo, con malestar en el cuerpo, fiebre y  dolor de cabeza.

“En la UMF No. 3 siempre me han proporcionado un excelente servicio. En cuanto llegué les platiqué mis síntomas y me canalizaron al área asignada para atender los posibles casos de COVID-19”, comentó.

“En ese lugar me aislaron, hicieron la prueba y explicaron sobre qué era la enfermedad. La recomendación fue irme de aislamiento a casa porque lo único que estaba presentando eran temperaturas altas y dolores, gracias a Dios no tuve ninguna complicación”, recordó.

“Mil gracias al personal que me atendió porque mi recuperación no hubiera sido posible sin su pronta reacción, sus indicaciones y cuidados. Me dieron un seguimiento muy personalizado, quiero aprovechar la oportunidad para agradecerles, fue un servicio excepcional”, expresó.

 

Por su parte, Nancy se contagió durante el inicio de la pandemia cuando no se conocía quién portaba o no la enfermedad. Comenzó con dolor de cabeza, malestar general, molestia del cuerpo, escurrimiento nasal y dolor de garganta.

Una vez confirmada, la mandaron a su casa donde debía permanecer en aislamiento. Actualmente se encuentra bien de salud y ya se reincorporó a laborar.

“Les agradezco mucho la atención que me dieron, me sentí tranquila y cuidada. Vía telefónica siempre estuvieron al cuidado de mí y me dijeron que cualquier molestia que tuviera no dudara en acudir a la clínica”, expresó Nancy.

Por su parte la doctora Deyanira dio a conocer que la Unidad de Medicina Familiar No. 03 tiene una población adscrita de 96 mil 776 derechohabientes.

Finalmente, comentó que desde el inicio de la emergencia sanitaria, el personal de la unidad difunde de manera constante información sobre las medidas de seguridad que se deben seguir en casa así como el cuidado de los grupos vulnerables. Lo anterior, con el propósito de evitar que el virus se propague de manera exponencial además de que empeore el pronóstico del paciente.

 

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