26 de septiembre de 2021
Hospital (Foto tomada de abc.es)

Hospital (Foto tomada de abc.es)

Independientemente de lo que haya querido decir el martes el subsecretario de prevención y promoción de la salud Hugo López Gatell con la frase “hay que mantener las medidas de preocupación generales” y sobre todo no perder la oportunidad de vacunarse, sus dichos nos dejan entrever que ante la llegada de la tercera ola de Covid-19 el gobierno federal sigue confundido con su estrategia de atención de la pandemia, al tiempo que juega con las cifras de contagios y muertos diarios de acuerdo a su conveniencia.

Lo anterior se desprende del hecho de que el día de ayer el vocero presidencial en materia de coronavirus parecía conocer con cierta exactitud la cifra de personas contagiadas y fallecidas que será difundida hoy miércoles por la tarde y con esa seguridad se atrevió a decir que subirán los casos positivos, pero que al final de la semana habrá un descenso del 5% en los contagios. Es decir, subirán pero no subirán, que es lo mismo que subirán pero disminuirán.

Esto significa que las cifras que difunden los miércoles realmente corresponden al martes y así sucesivamente hacia atrás, las del martes al lunes, las del lunes al domingo y las del domingo del sábado, y que por esa razón las estadísticas de los lunes y los domingos son tan bajas en comparación con las de los días hábiles.

Es evidente que los contagios no pueden descender tan bruscamente domingo y lunes como nos han venido haciendo creer desde el inicio de la pandemia; si así sucediera ya hubieran encontrado los factores que hacen posible durante esos días las cosas mejoren y ya las hubieran replicado el resto de la semana y el problema ya se habría resuelto desde cuando.

Una posible razón de que durante los fines de semana, sábado y domingo como los conocemos en México, los contagios y muertos disminuyan drásticamente es porque los hospitales no reportan sus números completos debido a que la mayoría del personal administrativo y ejecutivo únicamente labora semana inglesa (de lunes a viernes), por lo que las cifras se consolidan una vez que están de regreso en los hospitales y oficinas.

En medio de este juego de números, el discurso de la autoridad es que si bien los contagios van a la alza, las muertes por Covid-19 van disminuyendo, sin embargo esto es una verdad a medias ya que efectivamente hay menos personas fallecidas pero solo respecto de la segunda ola cuando se llegaron a rebasar los 1,800 muertos como el pasado 21 de enero, como si se tratara de un consuelo de tontos decir “antes se morían más”.

No debemos perder de vista que en los últimos 22 días llegaron a registrarse 940 muertes en dos días (18 y 24 de agosto), cantidad muy cercana a las 1,000 personas fallecidas, lo cual por donde lo veas es una tragedia. Mejor dicho, una sola víctima es una tragedia, con mayor razón 940.

Será acaso que tanto las autoridades sanitarias (vocero y funcionarios) como los ciudadanos vacunados hemos perdido la sensibilidad o nos estamos acostumbrando a leer todas las tardes que más de 600 personas han perdido la batalla contra el coronavirus? En el caso del autor de ésta columna no es así porque a mí me tocó atender una parte de la pandemia del virus AH1N1 en 2009, cuando el número de muertos fue menor a los 1,400 y no nos llegamos a acostumbrar, tan es así que cada una de las víctimas nos dolieron tanto como aquellos que gritaban y criticaban la estrategia del entonces presidente Felipe Calderón, sin pensar que más adelante les tocaría a ellos enfrentar como servidores públicos una crisis que los rebasó desde los primero días y por la que han fallecido por lo menos 250 veces más personas.

Entre esos servidores públicos se encuentra el actual subsecretario y vocero Hugo López Gatell, quien en ese entonces no entregó buenas cuentas y tuvo que salir por la puerta de atrás, pero hoy por más conservador o neoliberal que sea es quien conduce este barco que cada día parece hundirse más.

Ojalá no terminemos acostumbrándonos a más de 15 mil contagios y 500 muertes diarias y que estos sean cada vez más jóvenes porque desde un principio se nos dijo que a los jóvenes el virus les hacía lo que el viento a Juárez, pero está claro que no y que hasta los más fuertes corren el riesgo de perder la vida o por lo menos padecer las secuelas a nivel pulmonar.

Como sea y más allá de lo que signifique “hay que mantener las medidas de preocupación generales”, lo mejor es seguirse cuidando, con cubrebocas y sin acercarse tanto a la gente, hasta que la pandemia pase y el discurso cambie.

*Las ideas contenidas en este texto son responsabilidad de su autor y no reflejan la postura de News Report MX

Facundo Rosas realizó sus estudios de Ingeniería en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde fue condecorado con la “Medalla al Mérito Universitario”;  cuenta con Maestrías en Administración y en Seguridad Pública y Derechos Humanos.

Facundo Rosas
Ingeniero Facundo Rosas

Su trayectoria incluye el haber sido Director General de Terrorismo de la Policía Federal Preventiva (PFP), Director General de Análisis Táctico de la Agencia Federal de Investigación (AFI), Coordinador de Inteligencia para la Prevención de la PFP, Subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la SSP Federal, Subsecretario de Prevención, Vinculación y Derechos Humanos de la SSP Federal, entre otros cargos.

Entre marzo de 2010 y febrero de 2012 atendió directamente la problemática de violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua en el marco de la Estrategia “Todos Somos Juárez”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *