18 de mayo de 2022

Pese a la dificultad que hay para que en El Buen Fin, las tienditas de abarrotes y comercios de barrio se integren y participen con ofertas a sus clientes, se espera que la jornada de este año –que será del miércoles 10 al martes 16 de noviembre- sea para impulsar la reactivación de las cadenas productivas y de consumo que la economía mexicana necesita en víspera de las fiestas decembrinas de este año.

 

Es cada vez más común que los pequeños comercios con giros como muebles, ropa, calzado, artículos electrodomésticos, telefonía celular, computadoras, joyería, bisutería y dispositivos móviles ubicados en colonias y zonas populares anuncien en el Buen Fin ofertas como su principal atractivo.

 

A nivel nacional, las autoridades estiman que alrededor de 2 millones de pequeñas y medianas empresas participarán con ofertas. En la Ciudad de México podrán ser cerca de 200 mil pequeños y medianos establecimientos los que oferten alguno de sus productos, lo que contribuirá a llegar a la meta estimada por las autoridades de 239 mil millones de pesos de derrama económica.

 

BUEN FIN IMPULSA EL COMERCIO EN EL CENTRO HISTÓRICO

Con la instalación de un módulo para la distribución de carteles, orientación a los comerciantes sobre los lineamientos de la jornada y la inscripción al padrón de empresas participante, la Autoridad de Centro Histórico en la Ciudad de México, que dirige Dunia Ludlow Deloya, impulsa la participación de los pequeños y medianos comercios.

 

Cientos de locatarios del Centro Histórico ven con optimismo la jornada de El Buen Fin por la oportunidad que representa de impulsar sus ventas en espera de poder hilar sus actividades mercantiles con las que se esperan realizar durante las fechas decembrinas.

 

PEQUEÑOS COMERCIANTES, NECESITAN CAPACITACIÓN

Pese a que algunos sectores de la economía empezaron a registrar un repunte en sus ventas durante las primeras dos semanas de noviembre, aún falta que pequeños comerciantes de misceláneas, tiendas de abarrotes, papelerías y comercios del sector popular, ubicados en zonas de oficinas, fábricas y centros de trabajo que con bajo nivel de asistencia de consumidores puedan incrementar sus ventas.

 

En nuestra consideración, es importante que además de buscar aprovechar lo más posible las fechas comerciales, los dueños y encargados de negocios necesitan capacitarse mediante talleres y cursos para descubrir y explotar las nuevas formas de consumo que dejó la pandemia y que mediante la capacitación y el uso de las tecnologías logren recuperar lo más rápido posible a los clientes y nichos de consumo que antes tenían.

 

La capacitación del pequeño comerciante será la mejor herramienta con la que podrá enfrentar los nuevos retos de una economía en vías de recuperación.

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