19 de octubre de 2021

La difusión de dos nuevos documentos sobre el caso Ayotzinapa por parte del gobierno federal por instrucción presidencial confirma en parte lo que esta administración no quisiera ver entre sus conclusiones, que todos los caminos conducen a laverdad histórica” de Jesús Murillo Karam.

Tampoco quisiera que el Ejército Mexicano se viera involucrado en el caso y mucho menos que fueran exhibidos interceptando comunicaciones de manera ilegal, dado que la ley de la Secretaría de la Defensa Nacional no se los permite, pero el daño está hecho y al parecer es irreversible.

Ese es el problema de cuando las cosas se hacen en función del estado de ánimo con que se levanta el inquilino de Palacio Nacional o de plano se toman decisiones con las vísceras para salir al paso de las presiones de los familiares de los estudiantes desaparecidos y de medios de comunicación considerados como “pasquinesinmundos.

Si bien el Estado mexicano a través de la SEDENA no aparece como autor intelectual o material de la desaparición de los estudiantes, sí podría aparecer como omiso al ocultar la información a las autoridades investigadoras durante casi 7 años, además de responsable de violar la ley en materia de comunicaciones privadas, Más allá de que se hayan realizado sobre presuntos delincuentes, para eso existían las instancias que sí podían solicitar las intercepciones al Juez y haber sido otorgadas sin dilación alguna, me refiero a la extinta Policía Federal, cuya ley contemplaba este tipo de acciones.

Seguramente esa fue una de las razones para desaparecerla y culparla de todo lo malo que sucede en el país,  para tener una especie de villano favorito, sin embargo dentro de poco tiempo ese papel lo jugará la Guardia Nacional, heredera de la PF y que hoy es la encargada de realizar las labores de inteligencia policial sin tener las atribuciones plenas.

Pero volviendo al tema de las conversaciones relacionadas con el caso Ayotzinapa, un análisis del rol de los actores involucrados confirma que varios de los jóvenes fueron asegurados por las autoridades municipales y entregados al grupo delictivo al que pertenecía “El Gil”, el cual finalmente los privó de la vida e intentó desaparecerlos por completo.

Desde esta perspectiva, lo que ahora hace falta es trazar el último tramo del recorrido que hicieron los estudiantes antes de ser asesinados y de esta forma obtener más evidencias que permitan su plena identificación.

Porque una cosa si es clara y así tendrán que decírselos algún día a los padres de familia, que los jóvenes fueron privados de la vida y sus restos «desaparecidos», por lo que nunca volverán a abrazarlos como se los ofreció el presidente de la República durante su campaña y toma de protesta y que incluso la mamá de último de los identificados, Jhosivani Guerrero, le dijo textualmente en tono de reclamo «yo no quiero un huesito, usted dijo que los volveríamos a abrazar».

Quizá esta frase resuma el desenlace que los políticos, pero sobre todo los buscadores de la verdad y expertos en manejo de crisis, tendrán que decirle a los padres de los estudiantes, solo que nadie quiere asumir los costos de este desenlace, incluido el titular del ejecutivo.

Ojalá que en esta última etapa de la investigación y próximos a obtener las conclusiones definitivas no les salgan con que aún faltan 3 años, así como detener y entrevistar a más participantes en los hechos del 26 de septiembre de 2014 porque así terminará el sexenio.

Sin embargo, lo más seguro es que los culpables sean los que construyeron la “verdad histórica” y no los autores intelectuales y materiales de la muerte y desaparición de los estudiantes, porque políticamente es más rentable matar al mensajero que asumir toda la responsabilidad, así sea por omisión.

*Las ideas contenidas en este texto son responsabilidad de su autor y no reflejan la postura de News Report MX

Facundo Rosas realizó sus estudios de Ingeniería en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde fue condecorado con la “Medalla al Mérito Universitario”;  cuenta con Maestrías en Administración y en Seguridad Pública y Derechos Humanos.

Facundo Rosas
Ingeniero Facundo Rosas

Su trayectoria incluye el haber sido Director General de Terrorismo de la Policía Federal Preventiva (PFP), Director General de Análisis Táctico de la Agencia Federal de Investigación (AFI), Coordinador de Inteligencia para la Prevención de la PFP, Subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la SSP Federal, Subsecretario de Prevención, Vinculación y Derechos Humanos de la SSP Federal, entre otros cargos.

Entre marzo de 2010 y febrero de 2012 atendió directamente la problemática de violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua en el marco de la Estrategia “Todos Somos Juárez”.

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