6 de diciembre de 2021

Como si la muerte de una sola de las 17 personas que perdieron la vida durante la inundación del Hospital del IMSS de Tula, Hidalgo el 7 de septiembre del año en curso no significara nada, el presidente de la República salió a decir sin desparpajo el lunes pasado “soy responsable pero no culpable”.

Inmediatamente después enfatizó que se investigará cualquier posible negligencia y que en caso de que la hubiera los responsables serán castigados; claro está que él no se incluyó en esa lista de funcionarios.

Esa es la actitud de quien hasta el día de hoy ha resbalado todo y ha terminado culpando al pasado, a los conservadores, a los neoliberales y a sus opositores favoritos.

Así pasó con la pandemia del Covid-19, con las vacunas, la inflación, la crisis económica y obviamente con la seguridad pública que no mejora más que en el discurso y todo es por culpa de otros.

Han transcurrido ya casi tres años y hasta hoy no ha tenido la humildad de reconocer que en alguna de sus promesas ha fallado y está dispuesto a rectificar el camino, es decir a medio sexenio va invicto. Si el sexenio fuera un partido de béisbol estaríamos hablando que a punto de cerrar la quinta entrada lleva lanzando un juego perfecto, es decir, ha “ponchado” a todos.

En la misma tesitura, no reconoce que ha mentido cuando lleva contabilizadas más de 61 mil “afirmaciones falsas”, coloquialmente conocidas como mentiras, durante sus conferencias mañaneras.

Volviendo al tema de las víctimas de la inundación, ni el titular del ejecutivo ni el director del IMSS han tenido la sensibilidad de supervisar los trabajos de reconstrucción, pero sobre todo la atención que han recibido tanto los familiares de las víctimas como quienes resultaron damnificados y mucho menos a los que perdieron todo.

Tan no han tenido el cuidado de revisar cada caso que a los que perdieron sus muebles o sus casas resultaron dañadas por la inundación los están “tasando” por igual y la suma de los apoyos es de 10 mil pesos, algo que francamente no alcanza ni para el pago de la renta mientras no puedan reconstruir sus casas que quedaron inservibles o adquirir nuevos muebles ya que los que tenían se echaron a perder.

De hecho lo que tratan es borrar este caso del imaginario colectivo para que López Obrador no cargue con estigma alguno como el de la Guardería ABC del IMSS en Sonora, el cual sigue explotando en términos políticos y mediáticos ya que sucedió en los tiempos de su villano favorito Felipe Calderón y cada que se lo recuerdan es música para sus oíos.

Mismo destino quisieran darle a otros eventos en los que han aparecido personajes emblemáticos de la 4T, como el del ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, quien desafió al jefe del ejecutivo yéndose a casar a Antigua Guatemala sin saberse con exactitud cuál fue el pretexto.

Otro caso de la mayor relevancia que han tratado de enterrar es el de la tragedia de Tlahuelilpan, también en el estado de Hidalgo, donde una toma clandestina de gasolina se incendió y causó la muerte de 137 personas, la más terrible de las que se tenga memoria en la entidad hidalguense.

En cuanto al caso del Hospital del IMSS de Tula, es muy probable que al final terminen lavándose las manos y culpando a funcionarios de segundo o tercer nivel y asunto arreglado, tal como sucedió con la Línea 12 del Metro en la que los candidatos presidenciales involucrados, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, terminaron exonerados por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la primera por ser jefa directa de la Fiscal (tal como lo señaló el presidente López Obrador el 19 de octubre) mientras que el segundo por ser una de las piezas clave de la autodenominada 4T y consentido de Morena y del presidente de la República.

Total, que aun cuando las investigaciones por el caso del hospital de Tula alcanzarán al titular del ejecutivo como máximo responsable de la negligencia al ser el jefe directo del titular del IMSS, jamás lo va a reconocer y dirá que es lo que quisieran sus adversarios pero que él tiene la conciencia tranquila y para no variar, otros datos.

*Las ideas contenidas en este texto son responsabilidad de su autor y no reflejan la postura de News Report MX

Facundo Rosas realizó sus estudios de Ingeniería en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde fue condecorado con la “Medalla al Mérito Universitario”;  cuenta con Maestrías en Administración y en Seguridad Pública y Derechos Humanos.

Facundo Rosas
Ingeniero Facundo Rosas

Su trayectoria incluye el haber sido Director General de Terrorismo de la Policía Federal Preventiva (PFP), Director General de Análisis Táctico de la Agencia Federal de Investigación (AFI), Coordinador de Inteligencia para la Prevención de la PFP, Subsecretario de Estrategia e Inteligencia Policial de la SSP Federal, Subsecretario de Prevención, Vinculación y Derechos Humanos de la SSP Federal, entre otros cargos.

Entre marzo de 2010 y febrero de 2012 atendió directamente la problemática de violencia en Ciudad Juárez, Chihuahua en el marco de la Estrategia “Todos Somos Juárez”.

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